Eutanasia, suicidio asistido, sedación terminal o cuidados paliativos. Son algunos de los términos sobre la llamada “muerte digna” que aparecen en los titulares de los medios de comunicación cada vez que este asunto vuelve al primer plano de la actualidad, como la noticia de la colombiana afectada con ELA que eligió la muerte asistida para este próximo domingo.

La realidad es que actualmente hay siete países donde la eutanasia es legal y no se debe recurrir a un proceso legal riguroso, como Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, España, Canadá, Colombia y Nueva Zelanda.

Países Bajos sentó un precedente en el 2002, al convertirse en el primer país del mundo en legalizar la eutanasia. Poco después, Bélgica y Luxemburgo duplicaron el camino que había tomado su país vecino. Estos tres lugares son, en la actualidad, los únicos de Europa donde se permite la “muerte asistida”. Recientemente, Colombia y Canadá ampararon esta práctica en su legislación aunque, cada norma cuenta con diferencias.

El mapa de la eutanasia

Infografía: ¿En qué países es legal la eutanasia? | Statista Más infografías en Statista

Los enfermos con ‘dolor insoportable’ o irreversible son los principales candidatos de la eutanasia en Países Bajos; el paciente es quien debe pedirlo a su médico, el mismo que está obligado a consultar con otro especialista antes de la decisión final.

Publicidad

En Bélgica ocurre algo similar, no existe un control previo y solo se necesita el visto bueno de dos médicos. La diferencia se remarca en que en Países Bajos la eutanasia puede aplicarse a cualquier edad, mediante consentimiento paterno, y también incluye padecimientos psíquicos calificados como irremediables.

Por otro lado, en Nueva Zelanda, la eutanasia voluntaria fue aprobada en octubre del 2020. Luego de que el Parlamento diera el ‘visto bueno’, entró en vigor el 6 de noviembre de 2021. A partir de ese momento se permitirá que un médico administre una droga letal a un adulto al que le quede un máximo de seis meses de vida, y sea víctima de una enfermedad terminal insufrible. Sin embargo, el paciente es el que debe solicitarlo de forma voluntaria y por ende, consciente.

El caso de España

Activistas de la plataforma Derecho A Morir Dignamente participan en la concentración para celebrar la entrada en vigor de la ley de eutanasia este viernes en la Puerta del Sol de Madrid. EFE/Javier Lizón Foto: EFE

En marzo de este año, España se unió a la lista de naciones que apoya la muerte asistida. La pueden solicitar aquellas personas mayores de edad que padezcan una enfermedad grave e incurable o un padecimiento grave, crónico e imposibilitante que cause “un sufrimiento físico o psíquico intolerable” sin posibilidad de curación o mejoría.

Además, el paciente debe confirmar su voluntad de morir al menos en cuatro ocasiones a lo largo del proceso, que se puede alargar algo más de un mes desde que lo solicita por primera vez, y en cualquier momento podrá echarse atrás o aplazar la eutanasia.

La ley, incluida dentro del Sistema Nacional de Salud, contempla el derecho de los médicos a lo objeción de conciencia y establece la creación de una Comisión de Garantía y Evaluación en cada comunidad autónoma, Ceuta y Melilla, formada por médicos y juristas para controlar cada caso, explica el medio de comunicación español RTVE.

Suiza y el “suicidio asistido”

El país europeo es conocido debido a sus prácticas de suicidio asistido.

Existen lugares en los que se permite el suicidio médicamente asistido, que a diferencia de la eutanasia, no requiere de una intervención o autorización de especialistas médicos.

Publicidad

Estos únicamente suministran los medios necesarios y es el paciente quien se toma la medicación voluntariamente para terminar con su vida. Es el caso de Suiza, donde no se contempla castigo para quienes ayuden a otro a morir, siempre y cuando sea por razones altruistas.

El país permite el suicidio asistido desde los años cuarenta del siglo pasado. De allí la existencia de organizaciones que dan la mano a extranjeros residentes en Italia, Francia o España, a gestionar sus peticiones de una “muerte digna”. En Italia y Francia, la legislación es similar a la española, pero esta práctica está prohibida.

Eutanasia en Colombia

Para hacer una solicitud de eutanasia en Colombia deben cumplirse los siguientes requisitos:

Poseer el diagnóstico de la condición de enfermedad terminal

Poder demostrar que existe un sufrimiento secundario a la enfermedad terminal

Contar con capacidad para expresar la solicitud

Tener competencia para tomar la decisión y dar consentimiento.

Adicionalmente, en cualquier caso, este procedimiento debe ser liderado por un profesional de la salud debidamente certificado y, en la mayoría de las entidades de salud, contar con la autorización previa del comité médico interdisciplinario.

La colombiana Martha Sepúlveda, afectada con ELA y quien eligió morir el domingo, aprovechó la decisión de la Corte Constitucional que autorizó el cubrimiento del derecho a fundamental a morir dignamente, también conocido como eutanasia, a los pacientes no terminales.(I)