Es el resultado del referéndum del 16 de noviembre, en relación con la primera pregunta sobre la reforma del artículo 5 de la Constitución de 2008, que buscaba permitir la instalación de bases extranjeras en Ecuador con el fin de apoyar las operaciones contra las amenazas del crimen transnacional organizado y las actividades ilegales. No obstante, quedan vigentes acuerdos existentes y se pueden firmar nuevos convenios con países extranjeros en materia de seguridad, pues existen amenazas de la misma naturaleza.

Siempre está presente que EE. UU. es nuestro aliado histórico y tuvo instalado un Puesto de Avanzada Operativa (FOL, por sus siglas en inglés) en nuestra base aérea de Manta (1999-2009), desde donde apoyó principalmente con exploración aeromarítima contra el narcotráfico, con buenos resultados. Un ejemplo regional histórico fue el Plan Colombia (1999-2005), que obtuvo un apoyo millonario en capacitación, entrenamiento, armamento y logística, aprobado por el Congreso de EE. UU.

Existen acuerdos bilaterales militares vigentes con los EE. UU. que se pueden fortalecer. Por ejemplo: Acuerdo para Asistencia en Interceptación Aérea (agosto de 2023). Acuerdo Relativo al Estatuto de Fuerzas (febrero de 2024). Acuerdo Relativo a Operaciones contra las Actividades Marítimas Transnacionales Ilícitas (febrero de 2024). Estos se basan en la cooperación y coordinación en inteligencia, comunicaciones, control, informática, capacitación y entrenamiento para prevenir, identificar, combatir, impedir e interceptar actividades transnacionales ilícitas.

Es necesario poner en contexto que los EE. UU. tienen bien definidos los conceptos de seguridad nacional (frente a múltiples amenazas militares o civiles) y defensa nacional (enfocada en las amenazas militares externas provenientes de países como China, Irán y otros). Tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, crearon el Departamento de Seguridad Nacional (Department of Homeland Security, DHS), que concentró todo lo relativo a la seguridad interna con el objetivo de impedir la entrada de terroristas y cualquier otra actividad ilícita mediante el control de fronteras, puertos, aeropuertos, inmigración y aduanas; además, tienen oficinas en más de 50 países. El Departamento de Defensa (Departamento de Guerra) se mantiene para las acciones militares defensivas y ofensivas en el exterior.

En ese sentido, los convenios con el DHS representan un buen camino, ya que el presidente del Ecuador puede firmarlos previo control por parte de la Corte Constitucional, sin necesidad de pasar por la Asamblea Nacional ni de consulta popular.

En resumen: la mayoría de ecuatorianos rechazó la instalación de bases militares extranjeras, luego veremos si se cumple el refrán: “no hay mal que por bien no venga”. Sin embargo, el presidente Noboa sí puede profundizar los acuerdos bilaterales existentes, negociar y firmar nuevos convenios para que funcionen oficinas del DHS, ya que la Constitución se lo permite. Lo importante será definir y presentar con claridad nuestros requerimientos en cada plan de cooperación ante los países contraparte que enfrentan amenazas conectadas. (O)