Argentina enfrentaba a Canadá por la Copa América 2024 bajo un calor agobiante. Una cámara de la televisión dejó por un instante el juego y captó una escena surrealista: en el palco vip del estadio MetLife de Nueva Jersey, Luciano Nakis, titular de Deportivo Armenio y prosecretario de la AFA, secaba con su pañuelo la nuca sudorosa de Claudio ‘Chiqui’ Tapia, presidente y, sobre todo, personaje supremo del fútbol argentino, sentado en una butaca de adelante. Tapia, relleno e inmóvil, miraba el juego. Su robustez parecía que haría explotar su traje de varios miles. La “secada de cuello” generó hilaridad e indignación en la Argentina. También miles de memes y comentarios. Pareció algo demasiado indecoroso, sobre todo de un dirigente hacia otro.


