La Eliminatoria vuelve para encarar la recta final: las seis fechas que definirán quiénes van al Mundial, quiénes no, y cuál deberá pasar por el purgatorio del repechaje. Puede que entre viernes y martes ya se conozca el primer clasificado, esto es: si el líder de las posiciones -Argentina- logra sumar tres puntos, ante Uruguay o ante Brasil (ardua tarea sin Messi y sin Lautaro Martínez). Hoy quedará establecido, también, un increíble récord mundial: con el debut de Óscar Ibáñez como DT de Perú, habrá 8 técnicos argentinos entre las 10 selecciones sudamericanas: el 80%. En toda la historia del fútbol no hubo un caso similar en competencias internacionales.

Y cinco de ellos están en óptimas condiciones de clasificar: Scaloni (Argentina), Marcelo Bielsa (Uruguay), Sebastián Beccacece (Ecuador), Néstor Lorenzo (Colombia) y Gustavo Alfaro (Paraguay). A su vez Fernando Batista (Venezuela) y Ricardo Gareca (Chile) la siguen luchando. Ibáñez, en cambio, toma a Perú último y con remotas posibilidades. No parece lejano el día que Brasil contrate también un argentino para su selección. En Uruguay lo veían como algo imposible, pero ahí está Bielsa.

Publicidad

Esto, en selecciones, en clubes hay decenas de entrenadores gauchos diseminados por toda América. También por el resto del mundo. ¿Por qué tanta demanda por contratarlos…? Desde siempre es una mano de obra muy buscada. Se los tiene como buenos conductores de grupos, de verbo fluido, saben entrarle al jugador, están actualizados, se meten en la piel del país al que llegan y, en general, se valora su conocimiento del juego. Pero, por encima de todo: son apasionados, comen fútbol las 24 horas.

Publicidad

Los exponentes más reconocidos de este Premundial, sin duda son Lionel Scaloni (un hallazgo increíble), Néstor Lorenzo, que dio un vuelco total a la Selección Colombia; Gustavo Alfaro, quien ya podría postularse a presidente de Paraguay, y Marcelo Bielsa, que ha logrado cambiar la mentalidad conservadora del fútbol uruguayo.

Volviendo al desarrollo propiamente de esta clasificatoria, vemos lo que podríamos definir como una anomalía. Si Argentina venciera a Uruguay lograría el boleto al Mundial y luego le quedarían cinco encuentros en los que no se jugaría nada, en todo caso el prestigio. Scaloni hasta podría licenciar jugadores, a pesar de tener que enfrentar a rivales que se juegan el pellejo, como Chile y Venezuela. Esto obedece al aumento de participantes mundialistas de 32 a 48. En consecuencia, hay muchos clasificados: el 60% de los que participan. Y ese porcentaje podría trepar al 70 si el del repechaje gana un cupo también. Es decir, tantas plazas mundialistas quitan fogosidad al tramo final de la Eliminatoria. Pero, bueno, ya está determinado así y es utópico pensar que se vuelva hacia atrás.

En estos cuatro meses de receso prácticamente nada ha cambiado en lo futbolístico entre los participantes, salvo que Perú le dio salida al uruguayo Jorge Fossati y lo sustituyó por el mencionado Ibáñez. Fossati no logró darle un salto de calidad a la Blanquirroja. Tres derrotas, dos empates y una sola victoria (curiosamente sobre Uruguay, que llegaba golpeado por el escándalo Suárez-Bielsa). Sobre todo, no logró levantar juego, Perú. Ahora lo reemplaza otro exarquero. ¿Será récord también…?

Publicidad

Lo que cambian son los tiempos. La Vinotinto que enfrentará a Ecuador mañana en Quito presenta una nómina con 34 futbolistas, de los cuales sólo dos actúan en el fútbol local, y ambos están entre los suplentes. Treinta y dos están en Europa, Estados Unidos, Brasil, España, Argentina… Antiguamente, que Venezuela tuviera un solo elemento actuando en el extranjero hubiese sido motivo de curiosidad. Este aspecto, por sí solo, lo torna un adversario de cuidado. Aparte, recordemos que los últimos duelos entre ambos, con los mismos jugadores, fueron un 0-0 en Maturín por Eliminatoria y el triunfo venezolano 2-1 en Estados Unidos por Copa América. De modo que, pese a que los futbolistas ecuatorianos están casi todos en un momento notable, Venezuela es rival de respeto. Vale puntualizar también que, aunque Ecuador lo aventaja en el historial de enfrentamientos (en Eliminatorias es 9 victorias a 5), Venezuela ha sabido ganar. Y si contamos Copa América y otros, la brecha se reduce: 15 a 12.

Pero la TRI es amplia favorita. Conste que, de no mediar aquella sanción de los tres puntos por el caso Byron Castillo, estaría segunda pisándole los talones a Argentina. Lo curioso es que siendo Liga de Quito bicampeón 23-24 del fútbol ecuatoriano y anfitrión del partido Ecuador-Venezuela, no tenga ningún jugador de sus filas convocado. ¿Llenará el público liguista la Casa Blanca…?

Publicidad

Brasil, que se ha enderezado en el último tramo -2 triunfos y 2 empates- recibe a Colombia con varios puntos altos en su formación, sobre todo el ataque: Raphinha, Rodrygo y Vinicius, que atraviesan un momento estelar en Europa, especialmente los dos primeros. Lo mismo que Bruno Guimarães y Joelinton, flamantes campeones con el Newcastle, ambos de fantástico rendimiento. Y su arquero Alisson en el Liverpool, ídem. En 15 duelos eliminatorios, Brasil le ganó 7 a Colombia, otros 7 fueron empates y el anterior, en Barranquilla, lo ganó Colombia 2-1 con doblete de Luis Díaz. Colombia nunca pudo vencer en la patria de Pelé. Sin embargo, sigue bien y tratará de romper el embrujo.

“Vamos a jugar una final, que se define por detalles”, anticipó Gustavo Alfaro, refiriéndose al trascendental Paraguay-Chile, en Asunción. Desde que él asumió, la Albirroja disputó seis, ganó tres y empató tres. Invicto y con la moral en la estratósfera. Pero Chile se ha juramentado jugar estos seis cotejos que le faltan con el alma. Retoma con bríos nuevos. Si saca once puntos de dieciocho, se prende. No es imposible. En el historial entre ambos, Paraguay gana estrechamente 10 a 9 en Eliminatorias, pero en la general lidera Chile 31 a 29. Son probablemente los dos rivales más parejos del continente. Todo puede suceder ahí.

Argentina va al país más adverso del continente para sí, donde encuentra mayor animadversión: Uruguay. Y no sólo eso, también un rival temible. Que lo espera siempre con el cuchillo entre los dientes. La Celeste tiene todo para ganar: jugadores, técnico, motivación y garra. Por si fuera poco, la Albiceleste va sin su estandarte, Lionel Messi. Una pena porque estaba en un nivel brillante en el Inter Miami. Es el clásico más antiguo de América y el de mayor número de enfrentamientos en el mundo: 200. Comenzó en 1902. Apasionante. En el historial, hay 8 éxitos argentinos por 4 uruguayos. Pero en la general, sumando Mundiales, Copa América y amistosos, Argentina lleva buena ventaja: 93 a 59. Son parejos, aunque ya en el primer choque, en La Bombonera, se impuso Uruguay 2 a 0 jugando en alto nivel. Imposible saber cómo plantearán el juego Bielsa y Scaloni. Los dos son de atacarse, puede ser un espectáculo notable.

La historia no juega, pero juega… Los historiales no están relacionados con el presente, pero el que manda en las estadísticas juega confiado. (O)

Publicidad