Aunque este reconocimiento ya se había anticipado hace varios días, el actor mexicano Diego Luna subió al escenario de los Premios Platino a recibir el premio de honor en medio de un extendido aplauso emotivo.

“¡Muchas gracias a todes!”, espetó el intérprete de 41 años por el reconocimiento. “Más que un premio a lo que he hecho, para mí este es un compromiso a lo que me queda por hacer, seguir contando historias”.

La trayectoria de Luna va desde ser el hijo de Laura León (en El premio mayor, 1995) hasta uno de los rebeldes de Star Wars en Rogue One, como bromeó el presentador de la gala Luis Gerardo Méndez. Por eso el también director de cine rescató la importancia de que las distancias en las industrias se “acorten” y pensar en bloque.

“Que se alcen nuestras historias y que no se limiten a nuestras fronteras… las narrativas dominantes terminan limitando nuestros anhelos, no emulemos lo que otras industrias y mercados han hecho, confiemos en nuestro poder y creatividad… nadie mejor que nosotres para contar nuestros”, destacó.

Finalmente, el artista agradeció la presea a los presentes, en especial a su hijo y su hija, “por las múltiples lecciones que me dan, por invitarme a vivir con esperanza y empatía. Somos capaces de mucho más. Todo va a estar bien”. (E)