Para los diseñadores gráficos de Ecuador que vivimos en el siglo XX ha sido un privilegio contar con la presencia activa de Peter Mussfeldt, un hombre que en su fructífera etapa de diseñador marcó un hito en el diseño corporativo y en el diseño iconográfico. Aunque de origen alemán, Peter fue ciudadano ecuatoriano desde los años ochenta y dejó ver su interés por la gráfica precolombina en su serie de dibujos de pájaros producida en 1974.

“En el tiempo precolombino todo objeto diseñado o creado era utilitario. Peter Mussfeldt involucró este concepto especialmente a su obra textil. Soles y pájaros fueron diseñados para crear tapices anudados de tamaño 1,50 x 2 metros, y más grandes aún. Los artesanos de Guano fueron los encargados de tejer los textiles nunca antes vistos en el Ecuador, constituyendo un suceso que repercutió a nivel internacional”, narra María Mercedes de Mussfeldt en el portafolio que recoge toda su obra.

Los Pájaros precolombinos de Peter Mussfeldt fueron publicados en 2009 por la reconocida revista colombiana Proyecto Diseño, en su edición de aniversario, dedicándole 35 páginas a esta obra considerada por ellos como un importante aporte a la cultura andina. Antes de llegar aquí, en 1961, Peter recibió un premio en Colonia (Alemania) por la interpretación gráfica de la ópera Fidelio de Beethoven, y diseñó un afiche inspirado en Pablo Picasso.

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En su portafolio, Peter detalla al respecto: “Un grupo de estudiantes de la Academia de Arte en Düsseldorf - Alemania, bajo la dirección de Heinz Balthes (estudiante de escenografía en la Academia) pusieron en tablas el único drama de Picasso, Como se toma los deseos por la cola. Además de ser uno de los actores, me encargaron el diseño del afiche, para el cual seleccioné un grabado de Picasso de su serie Guerra y paz y lo grabé en linoleo y se imprimió desde el original”.

Un año después, por invitación de un amigo ecuatoriano, decidió venir a Ecuador y residir primero en Quito y luego radicarse en Guayaquil. Sus primeras exposiciones en estas ciudades fueron de grabados, en los años 1963 y 1964.

Peter sabía distinguir perfectamente dónde estaba esa delgada línea que divide al diseñador del artista. Por eso, bien podía hacer una marca exitosa, como un mural de concreto de una extensión de cuarenta metros por dos metros de altura, obra que realizó en la ciudadela Ferroviaria de Guayaquil y para la que contó con un equipo de obreros, carpinteros y albañiles que trabajaron junto con él.

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Sus marcas se convirtieron en importante referencia en la historia del diseño ecuatoriano y mundial. La marca Banco del Pacífico, una de las primeras que diseñó, fue catalogada como una de las diez mejores marcas para bancos diseñadas en el mundo. Así lo reveló un análisis publicado por el diario Cinco Días , de Madrid, ranking elaborado por Joan Segura, doctor en Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona en su tesis “Análisis iconológico de marcas en la banca internacional”, de acuerdo a una clasificación de los 1.500 bancos que recoge The Bankers Almanac en su última edición. Esto fue reproducido por el diario Cinco Días, de Madrid, publicado el 4 de septiembre de 1997.

Además, diferentes marcas de su autoría han sido publicadas en las mejores editoriales de libros y revistas de diseño a nivel internacional; sus colecciones de pájaros son una oda al diseño; su colección de figuras humanas es un salto al futuro; sus atemporales diseños de animales de Galápagos, plasmados en camisetas, se convirtieron, aun siendo un emprendimiento personal, en la mejor propuesta de identidad nacional de nuestro archipiélago. Su obra es resaltada en el libro The History of Graphic Design. Vol. 2. 1960-Today en sus dos ediciones.

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Diseños de Peter Mussfeldt que forman parte del contenido de La historia del diseño gráfico Vol.2, 1960-Hoy.

María Mercedes, su esposa, dedicó estos últimos años a organizar su extenso portafolio con citas escritas en primera persona por Mussfeldt. De este he tomado algunos datos relevantes:

- Uno de los primeros logos que diseñé en el país para la Sociedad Femenina de Cultura, apoyando la imagen de un grupo de señoras de Guayaquil que deseaban romper el esquema de pasividad, ofreciendo un camino cultural que enriquece a nuestra ciudad, que finalmente culminó con la construcción del Teatro Centro de Arte.

En el año 2006, el Sr. Juan Castro y Velazquez organizó una exposición en el Museo Municipal, invitando a artistas para participar con obras especialmente hechas para el natalicio de Benito Juárez, facilitando a cada artista un papel especial, de una cáscara de árbol, sobre la cual cada uno debía plasmar su obra. La exposición se llevó a cabo con el auspicio del consulado mexicano y las obras fueron donadas a un Museo en Oxaca. Dos obras de Peter fueron un aporte a dicha exposición.

Después de varias visitas a Cancún (un increíble balneario en el norte de la península de Yucatán, México) con la intención en crear una línea de camisetas turísticas con motivos relacionados con fauna y flora, me quedé con todo lo hecho poco satisfecho porque faltaba algo importante que realmente defina CANCÚN. Analicé otra y otra vez lo hecho y lo que realmente hace Cancún tan especial para el turista... y naturalmente lo que a mí me impresionó de Cancún era “su mar turquesa y su arena blanca en la playa”. Entonces, decidí cortar un pedazo del mar y pegarlo sobre una camiseta blanca. Por más de veinte años se convirtió en el diseño más solicitado.

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En el libro Logos, el Arq. Rómulo Moya Peralta dice: “Peter Mussfeldt marcó el verdadero punto de inflexión de la gráfica nacional... Su logo del Banco del Pacífico o los motivos de Galápagos... dan paso a la primera identidad gráfica moderna ecuatoriana”.

Hay una faceta de Peter que va más allá de lo corporativo y que siempre lo ha distinguido. Esa cara, que solo muestra cuando y como él quiere, ha sido la cara del artista. Los soles salieron a la luz en galerías de arte, como salieron también sus ilustraciones acompañando textos de Leonardo Valencia. Eran trazos simples pero a su vez complejos, que nuevamente me lograron sorprender. Y en las galerías, soles de colores que dejaron ver el Peter que es: sencillo, correcto, coherente.

Leonardo Valencia, escritor ecuatoriano, comenta: “Su pérdida es una tristeza devastadora, porque era un ser luminoso. Peter removió mis últimos quince años y esto se revela en tres de mis últimos libros: Kazbek, Viaje al círculo de fuego y La escalera de Bramante, todo mi ciclo de libros dedicados a las bellas artes”. En su muro de Facebook, Leonardo escribió: “Hoy el día es negro. Sus colores volverán, seguirán tan intensos como siempre. Al final del libro que escribí sobre sus luminosas y coloridas serigrafías llamadas ‘soles’, le dije que debía mostrar también su lado de la noche, el lado oscuro, el que todavía se debe descubrir de su obra. Dudó un tiempo pero finalmente accedió. Escribí unas líneas para esa parte y ahora dan un giro: ‘Habitante en sombrasentrando en el terreno de la noche’. No podemos nada contra la muerte, pero al menos tenemos nuestras palabras. Él continuará siendo el hombre de carne y hueso que inspiró al personaje Peer en Kazbek y en La escalera de Bramante, el que sacó a la superficie mi pasión por la pintura, y seguirá caminando en esas páginas”.

Cuando fundé la carrera de Diseño Gráfico en la Universidad Casa Grande, en el año 2002, me propuse acercar a Peter a la institución. Entonces creé actividades en las que invitaba a profesionales del diseño gráfico a departir; eran reuniones informales y muy interesantes. Estos fueron los primeros acercamientos de Peter a la universidad. Luego, fuimos contando con él en otras instancias y así lo empezamos a ver con más frecuencia en diversas actividades. Eso me hacía muy feliz, pues lo que yo más quería era que las nuevas generaciones siguieran teniendo cerca al Peter que tanto había aportado a nuestra generación de diseñadores y artistas.

Pamela Villavicencio, amiga personal y quien trabajó a su lado por varios años en la universidad como coordinadora de carrera y docente, comentaba: “Trabajar junto a Peter Mussfeldt es un acto de compartir ideas y nutrirse de su sabiduría. Es el deleite de escuchar cómo cada marca tiene su historia, su proceso largo, detallado y, como él lo describe, lleno de preguntas, insatisfacciones, dudas, hasta el momento en que cada boceto va aclarándolo todo y se convierte en lo que él considera una marca terminada. Hace, mínimo, más de 100 bocetos para domar el desafío autoimpuesto, disciplinado, concentrado y noble, de diseñar. Cuando muestra sus marcas lo hace con pasión, compromiso y orgullo. Con él se aprende que no se trata del resultado final nada más, sino del complejo proceso que se atraviesa para llegar a lo simple, a lo concreto… Como país y como diseñadores le debemos a Peter haber abierto el camino al diseño auténtico. Él es el parteaguas de la historia gráfica ecuatoriana, porque se conectó con esta tierra. Él nos ha puesto la vara alta como parte de su legado, una vara que nos indica que sí hay buen diseño en nuestro país, que a pesar del miedo y las dudas que todo diseñador tiene cuando empieza el proceso de diseño, hay que trabajar con la disciplina, entrega y valentía de presentar propuestas que el cliente no imaginó, pero que son las que él necesita”.

Reconocimiento La U. Casa Grande entregó el título de Honoris Causa al diseñador alemán, radicado en Ecuador, Peter Mussfeldt. Aparece junto a Jimena Babra (i), directora de Gestión de asuntos estudiantiles, y Marcia Gilbert, canciller de la universidad. (I) Archivo

El aporte de Peter a la institución va mucho más allá de la creación de su actual marca. La concepción del año del diseño en 2019 fue de gran relevancia para la ciudad. Su capacidad de convocatoria para construir nuevos y mejores diseñadores fue digna de aplaudir y muy aprovechada por los más jóvenes. Cada mes la institución contaba con un invitado internacional que dictaba conferencias y talleres que se daban para todo el que lo quisiera tomar. El año entero fue una fiesta en la que el diseño era el protagonista, y quien estaba detrás de todo esto era él. Por todo lo que he mencionado fue que hace casi dos meses, el 27 de septiembre pasado, la Universidad Casa Grande le rindió homenaje y honró su trayectoria denominándolo docente honorario de la institución. Además, desde ese día un salón de clase lleva su nombre y está decorado con imágenes de su obra, así como con la réplica de un mural inspirado en él que fue diseñado por la alumna Ashley Nivelo, ganadora del concurso de Mural de Arte Urbano Digital (MAUD) organizado por el Grupo Mina CliffSide (Quito).

Peter fue un hombre que nunca se detuvo. En Ecuador creó la marca Actual y posteriormente la marca Peer, fundó su estudio de diseño Versus, que por largos años se caracterizó por producir diseños de alta calidad gráfica, participó en 18 exposiciones colectivas y 27 exposiciones individuales, una de ellas en su país natal en el año 2019.

Su gráfica vistió en el año 2011 un carro y encontró la manera de permanecer en la vida de todos a través de tapices, cuadros, grabados y dibujos. Su portafolio muestra no solo obras solicitadas por clientes reales, sino también dibujos y proyectos personales que se dio permiso y tiempo de hacer por su propia satisfacción. Muchos de ellos vieron la luz como proyectos artísticos posteriormente.

En el año 2015, la Universidad Casa Grande le entregó el título Magíster Honoris Causa como reconocimiento por su vasta trayectoria y creó la cátedra que lleva su nombre. Fue miembro del comité organizador de la Bienal Internacional de Diseño BID, que se celebra en Madrid, desde sus inicios. En el año 2018, la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL) de Lima, Perú, le confirió la distinción de Profesor Honorario de la Facultad de Humanidades en la Carrera de Arte y Diseño.

Ese mismo año, la Universidad de Palermo (UP), en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, lo nombró Embajador del Diseño Latino. Lotty Palacios, docente de la UCG, ante la pérdida de Mussfeldt, comenta: “Un diseñador y un caballero que influyó en la obra de varias generaciones de diseñadores hoy se convierte en leyenda. Hasta pronto, Peter”.

El diseñador Peter Mussfeldt junto a su creación, el logo del MAAC, en la exposición Las Marcas del Ecuador en el Mall del Sol. ARCHIVO

Rodrigo Cisternas, decano de la Facultad de Comunicación, opina: “Yo conocí a Peter hace muchos años, pero no quiero hablar de su obra como diseñador, porque creo que la evidencia de lo que él ha hecho demuestra la calidad profesional que tenía como artista. Quiero referirme a él como maestro. Cuando se incorporó a la universidad y a la facultad, siempre su interés fue cómo formar nuevos diseñadores, y la verdad es que era un gusto verlo en los jardines de la universidad con chicos que estaban dibujando, que parecían escolares, que él los sentaba uno por uno, no con sus computadoras, sino dibujando a mano con sus lápices y él indicándoles cosas. Yo creo que Peter siempre sintió la necesidad de no solo trascender a través de sus obras, sino de trascender a través de la experiencia y de lo que él podía entregar. Sin duda que lo pudimos palpar nosotros, no solo en nuestra institución, sino en otras incluso a nivel internacional, en las que de un gran artista pasó a ser un gran maestro”.

“Sus inquietudes no terminan, sus ideas no se contienen, sus manos jamás están quietas. No sé si el diseño vive en él, o él mismo es el diseño, pero con Peter no hay mística, diseñar se vuelve natural, propio, auténtico, y cuando parece que lo hemos visto todo, que —por el asombro que sentimos al ver sus obras— no debe hacer nada más, él nos vuelve a sorprender y nos muestra algo nuevo, diferente, pertinente, especial —adjetivos con los que él suele denominar a sus marcas— y entendemos, con esperanza, que el diseño no tiene final”, así es como lo describe Pamela Villavicencio en un discurso en el que se le rindió homenaje años atrás.

Para alguien que a sus quince años hacía elucubraciones sobre cómo sería la mente de quien diseñaba las camisetas de Peer, de quien había sido capaz de estilizar a la perfección los animales de las islas Galápagos e inmortalizar esos diseños, resulta fascinante que la vida le dé la oportunidad de haber conocido de cerca al dueño de esa mente. No me equivoqué cuando pensé que seguramente se trataba de una persona perfeccionista, de alguien que equilibraba alegría con sobriedad, sencillez con complejidad y que sabía cuándo poner luz y color a una forma y cuándo dejarla en blanco y negro. Peter supo, de manera sabia, manejar formas y colores y hacer suyos los soles, los pingüinos, los piqueros de patas azules, las fragatas y los pájaros. Dominó las figuras precolombinas como si hubiera nacido en estas tierras y se quedó siendo parte de ellas a pesar de su acento que lo delataba.

Dejó tres hijos: Joaquín y Santiago, de su primer matrimonio, y Karla, de su actual esposa María Mercedes, quienes le rendirán homenaje en el MAAC, institución que se distingue con una marca también de su autoría. Peter deja en toda su obra una característica constante. Se trata del compromiso de hacer las cosas bien. Es un compromiso que para mí se traduce en el respeto al otro, al que recibe la imagen.

De Peter siempre recibimos respeto, y quizá por eso él también lo recibió de nosotros, sus colegas y amigos. Respeto y eterna admiración. Su obra queda y se le rendirá homenaje siempre que la veamos plasmada en algún lugar o siempre que un alumno rememore lo aprendido junto con él. Y sus soles seguirán brillando hasta en las noches más oscuras. (I)