Trasladar el camal municipal del barrio Cuba a un sector fuera de la ciudad es una de las prioridades del Municipio de Guayaquil. Cientos de residentes, vendedores de carnes o arrendadores del sector están en contra de esta disposición del cabildo por el temor de quedarse sin ingresos. Pero la Municipalidad aduce que tiene un proyecto para los terceneros y personas que trabajan en el sector.

En los exteriores del camal hay decenas de locales y casetas donde se ofrece todo tipo de carnes. Beatriz Loor es propietaria de un local que arrienda para la comercialización de carnes. Comenta estar en contra del cambio, “porque no se ha realizado una reunión sobre el tema con los comerciantes y muchas familias que subsisten de este negocio perderán sus empleos”.

“Un nuevo camal, pero que se pronuncie Cynthia (Viteri, alcaldesa) o envíe a algún representante y dialoguemos para que no dé el camal a otras empresas”, indicó Gregorio Pino.

“Trabajo no hay y con lo que dicen que van a cambiar el camal, se hará más difícil para los que trabajamos aquí”, comentó José García, carnicero. Y hay más voces. “Tenemos que buscar otras fuentes para subsistir, para mantener a nuestras familias. Sería una pena para toda la generación que se dedica a la comercialización de carnes. Además, el camal debe tener más higiene, pero no cambiarlo”, manifestó Oswaldo Sánchez.

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Este centro de faenamiento, en el que se sacrifican al mes unas 5.500 vacas y unos 7.000 cerdos, provee de carne a la urbe y cantones vecinos.

Joyce Zeballos, asesora jurídica de la Alcaldía de Guayaquil, detalló a este Diario que están trabajando en un censo a los comerciantes de la zona, quienes podrán seguir ejerciendo sus actividades en los nuevos espacios que les asignarán y socializarán en el mismo sector.

La salida del camal está decidida por el Concejo Cantonal, así como ya está aprobado el nuevo espacio, que será en el ingreso a El Chorrillo, con acceso desde el km 20 de la vía a Daule. En el espacio actual, el Municipio planifica hacer un “complejo familiar” y una regeneración de esa parte del tradicional barrio Cuba, en el sur de la ciudad.

El proyecto se desarrollará, de forma paulatina, entre el 2022 y 2023, “tiempo en el cual se otorgará la concesión y construcción del nuevo centro y la construcción del nuevo proyecto familiar, en beneficio de los habitantes del barrio Cuba”, señaló Zeballos.

También se conformará la comisión de adecuación del barrio Cuba (Dirección de Urbanismo y Planificación y Ordenamiento Territorial; Ambiente; Áreas Verdes; Vía Pública y Justicia y Vigilancia).

Este nuevo proyecto contará con servicios médicos, equipamiento de áreas verdes, salones multidisciplinarios, áreas deportivas, salas multifuncionales y atención veterinaria, mencionó la funcionaria.

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Los comerciantes están preocupados porque la reubicación del camal demandará gastos en el viaje. Algunos proyectan en subir el precio de las carnes.

“Si lo cambian gastaríamos en transporte para viajar y traer los productos. Madrugaría a las 04:00 para abrir mi negocio temprano y esto demanda gasto de dinero. Y así se subirían los precios de las carnes”, dijo Jacinto Arturo.

Zeballos indicó que “los productos no aumentarían por este motivo, ya que actualmente los gastos por transporte de ganado en pie son altos, al tener que atravesar la ciudad por la ubicación del camal actual. Con la implementación de procesos automatizados, el beneficio para los comerciantes será mayor en todo sentido”.

Algunos trabajadores del camal que tienen años en el centro expresaron su desacuerdo. Juan Romero dijo: “Nos quedamos sin trabajo. Tengo 30 años trabajando en el camal y nos quieren cambiar porque ahora no hay ganado y tampoco ventas”.

“No es justo, el camal tiene años y aquí trabajo. Me quedaré sin empleo en estos tiempos que no hay”, contó un empleado.

Otra de las preocupaciones de los habitantes es la inseguridad en el barrio Cuba. Ellos exigen que haya más policías que merodeen el lugar.

Asimismo, la calle se convirtió en doble vía, donde pasan diferentes tipos de vehículos que ponen en riesgo a las personas que compran en las carnicerías.

La asesora jurídica de la Municipalidad expresó que se tiene previsto construir el nuevo centro alejado de las zonas residenciales, como lo establece el manual de habilitación de mataderos, de Agrocalidad, entidad del Ministerio de Agricultura que habilita los camales. Según el cabildo, la inversión inicial será de $ 26 millones.

Nuevo centro será en El Chorrillo

El nuevo camal estará ubicado en la vía El Chorrillo (km 3), zona que cumple con una distancia mayor a 1 km de centros poblados, sostuvo Joyce Zeballos, asesora jurídica de la Alcaldía de Guayaquil. Indicó que dicha ubicación se encuentra bajo los parámetros legales y urbanísticos, según la Ordenanza de Edificaciones, PDOT y PUGS (Plan de Ordenamiento Territorial y Plan de Uso y Gestión del Suelo). Además, contemplará un área de amortiguamiento de 20 metros perimetrales y se ha generado un plan especial que estima la reclasificación del suelo, lo que permite que este tipo de proyecto pueda ser desarrollado en este sector, según Zeballos.

En El Chorrillo se encuentran los tanques de almacenamiento de Petroecuador. El área del nuevo camal está cerca de una zona donde están asentadas bodegas y fábricas a ambos lados de la vía a Daule, casi 1 km antes de la planta de tratamiento de La Toma y del sector Puente Lucía. (I)