Esas chicas malas de nuestra portada irrumpen en el escenario del Sánchez Aguilar, en una marea artística que se originó con un hombre que dejó una huella imborrable en el teatro musical: el director-coreógrafo Bob Fosse. Gracias a José Miguel Salem, de Danzas Jazz, Chicago llega a los escenarios locales en una puesta en escena donde deberíamos descubrir el formidable talento escénico de su autor original.