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Los niños y jóvenes viven una realidad distinta a aquella en la que crecieron sus padres, pero siempre es posible adaptarse y crear buenos recuerdos.
"No sé cómo darle un giro radical a mi vida en el aspecto laboral, estudiantil y sentimental", escribe una lectora.
La finalidad de este nivel de escolaridad no es aprender a leer y escribir, sino aprender a través del juego, la música y la psicomotricidad.
Aunque un niño no lleve los apellidos de uno de los padres, la ley responsabiliza a ambos progenitores del cuidado y la alimentación.
Esta es una reacción inmunológica y, por lo tanto, el tratamiento es sistémico, pero hay que considerar los efectos colaterales.
No existe ningún medicamento tópico que garantice la desaparición total de estas lesiones; hay terapias más efectivas.
El cabello que ya fue alisado químicamente queda sensibilizado y se daña con mayor facilidad.
No es necesario estar todo el tiempo en estado de alerta para estar a salvo emocionalmente.
El especialista responde a la consulta de un lector adulto que ha vivido con asma desde la adolescencia y ha desarrollado varias alergias.
El cambio de actitud en los adolescentes debe ser un motivo para poner atención.
La psicoterapia, terapia de lenguaje y otras son la base del tratamiento.
La especialista dice: "Que te reproche falta de amor por no ayudarle económicamente es un signo de alerta".
Los proceso de demanda, embargo o insolvencia requieren asesoría legal para evitar mayores consecuencias.
"Estoy saliendo con una hermosa mujer 10 años mayor, no sé qué opinarán los hijos de ella", escribe un lector.
Para avanzar en una relación hay que contar con la plena voluntad de ambos.
Es importante saber conectar con el niño que grita o se frustra, incluso antes de corregirlo.
Los niños pueden expresar sus tensiones con conductas conflictivas, pero los padres pueden ayudarlos a sentirse seguros.
La pareja de una persona alcohólica tiene un alto factor de riesgo para su vida.
Solo un profesional médico debe hacer tratamientos con principios activos, láser o rellenos.
El sexólogo explica: "Es común en la población de los 40 a 50 años, con hijos y familias, a quienes encuentran su felicidad en alguien de su mismo sexo".