Los cálculos renales son depósitos duros conformados por minerales y sales que se forman dentro de los riñones. Estos ocasionan fuertes dolores en el costado, a cada lado de la columna entre la parte baja de la caja torácica y las caderas. Aunque lo normal es que se sienta en un lado del cuerpo, también existe posibilidad de que se sienta en ambos costados.

Existen diferentes tipos de cálculos y reconocerlos puede ayudar a determinar su causa y reducir el riesgo de sufrirlos. Los principales tipos son los de calcio, estruvita, ácido úrico y cistina.

Síntomas

Es posible que no presenten síntomas sino hasta que los cálculos bajen por los tubos (uréteres) a través de los cuales la orina se vacía hacia su vejiga. Cuando esto sucede, los cálculos pueden bloquear el flujo de orina desde los riñones, detalla Medlineplus.

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El principal síntoma es el dolor intenso que comienza y desaparece súbitamente:

  • El dolor puede sentirse en la zona abdominal o en un costado de la espalda.
  • El dolor puede irradiarse a la zona de la ingle (dolor inguinal), los testículos (dolor testicular) en los hombres y los labios (dolor vaginal) en las mujeres.

Otros síntomas pueden incluir: color anormal de la orina, sangre en la orina, escalofríos, fiebre, náuseas y vómitos.

Prevención

La prevención de los cálculos renales puede requerir una combinación de cambios de estilo de vida y de medicamentos, detalla Mayo Clinic.

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Entre las acciones que se pueden tomar para reducir el riesgo de cálculos renales están:

Bebe agua todo el día. En el caso de las personas con antecedentes de cálculos renales, los médicos suelen recomendar que beban suficientes líquidos para eliminar unos 2,1 cuartos de galón (2 litros) de orina al día.

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Menos alimentos ricos en oxalatos. Si tienes tendencia a formar cálculos de oxalato de calcio, tu médico puede recomendarte que reduzcas los alimentos ricos en oxalatos. Entre ellos se encuentran el ruibarbo, la remolacha, el quimbombó, las espinacas, la acelga suiza, las batatas, los frutos secos, el té, el chocolate, la pimienta negra y los productos de soja.

Dieta con bajo contenido de sal y proteínas animales. Reduce la cantidad de sal que comes y elige fuentes de proteína no animales, como las legumbres.

Precaución con los suplementos de calcio. El calcio de los alimentos no afecta el riesgo de cálculos renales, no obstante, es conveniente consultar al médico antes de tomar suplementos de calcio, ya que estos se asociaron con un aumento del riesgo de cálculos renales.

Atención con las bebidas. Existen algunas que deben evitarse para que estas sales y minerales no se cristalicen. Estas son algunas de ellas:

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  • Bebidas azucaradas: Se cree que estas están directamente relacionadas con el riesgo de desarrollar piedras en los riñones, en especial por su contenido en fructosa, precisa una publicación del diario El Español.
  • Batidos de proteína: Consumir proteína favorecería la formación de piedras en los riñones. Según el programa de Evaluación y Tratamiento de Cálculos Renales de la Universidad de Chicago, las cargas de proteínas aumentan el calcio en la orina, y con ello la posibilidad de que se formen los cálculos. Lo recomendable es consumirlos de forma moderada.
  • Café y té: La Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. recomienda reducir la ingesta de café, té y las bebidas de cola a una taza al día. Se indica que la cafeína puede hacer que el cuerpo pierda líquido demasiado rápido, lo que genera deshidratación y como consecuencia aumentan las posibilidades de que los compuestos de sales y minerales se endurezcan o cristalicen.
  • Jugo de remolacha: Esta especie se la consume de diferentes formas, siendo una de estas en forma de jugo por sus posibles beneficios para la salud; sin embargo, la plataforma de Harvard Medical School recomienda alejarse de este alimento y sus variaciones por sus efectos hacia los riñones. Esto se debe a que contienen grandes cantidades de oxalato, un compuesto químico que se asocian con la formación de cálculos renales.
  • Bebidas vegetales: Es también conocida como “leche vegetal”, por provenir de almendras, soya y nueces. National Kidney Foundation recomienda consultar a un médico antes de consumir este tipo de bebidas, debido a sus altos contenidos en oxalato. (F)