El caso de Phineas Cage es un clásico de la neurociencia: Una explosión de pólvora provocó que una barra de cinco kilos de peso, más de un metro de largo y 2,5 centímetros de grosor atravesó su cabeza, ingrese por su mejilla izquierda y saliera por la parte superior del cráneo. Cage sobrevivió, pero su carácter cambió radicalmente, volviéndose una persona extrovertida y malhablada, pero antes era alguien muy tímido.

Objetos extraídos del cuerpo

El 15 de agosto de 2003, el albañil estadounidense Ron Hunt cayó de una escalera de bruces sobre una broca de 46 cm que pasó por su ojo derecho, le atravesó el cráneo y salió por encima de su oreja derecha. La broca desplazó el cerebro de Hunt en lugar de penetrarlo, lo que le salvó la vida.

En otro caso, en noviembre de 2007, se extrajo un tricobezoar (bola de pelo) de 4,5 kg del estómago de una chica de 18 años en el Rush University Medical Center de Chicago. El síndrome de Rapunzel que padecía la paciente es el resultado de la tricofagia, el impulso compulsivo a ingerir cabello.

La mayor colección de cuerpos extraños extirpados quirúrgicamente corresponde a Chavelier Quixote Jackson, que a lo largo de 75 años de profesión, extrajo 2.374 objetos de las gargantas, esófagos y pulmones de sus pacientes, que se almacenan en la Colección de Cuerpos Extraños Chevalier Jackson del Museo Mütter del Colegio de Médicos de Filadelfia.

La colección tiene objetos como unos binoculares de teatro de un niño, un candado y una trompeta en miniatura. Además, de un reloj de pulsera, 3 vértebras de ardilla y la hebilla de un zapato.

Uno de los casos más espeluznantes a los que se tuvo que enfrentar fue el de una mujer, paciente psiquiátrica, a la que la retiró exactamente 1.446 objetos de su estómago; entre ellos 453 clavos, 409 alfileres, 63 botones, 42 tornillos, 5 dedales y 3 dispensadores de sal y pimienta. Murió durante la operación. (I)