De enero a septiembre del 2021 las exportaciones no petroleras alcanzaron $ 11.437 millones, que representó el 60 % del total de exportaciones, según la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor).

Felipe Ribadeneira, presidente del Directorio del gremio, resalta un ritmo de crecimiento del 10 %, con el cual “fácilmente” se superará el récord de exportaciones del año pasado de más de $ 15.000 millones.

Sin embargo, son cifras macro, números fríos, que aunque reflejan el resultado del esfuerzo de estas empresas, no evidencian sus historias, que la noche del 25 de noviembre tuvieron su espacio y reconocimiento en la gala del premioeXport, organizada por Fedexpor.

Una de estas historias fue la de Nelly Moreno Peralta, la ganadora de la categoría Exportador Revelación 2021 con su empresa Proalgram.

Publicidad

Estos son los 10 productos que más se han exportado desde Ecuador en lo que va del 2021

Empezó a exportar hace cinco años, pero su emprendimiento nació hace doce años, comentó su hija Carla Novoa, quien destacó que se dedican al rescate de granos ancestrales andinos a través de su marca Amati y sus cinco productos: bebidas de amaranto, semillas, pops, harinas y falsos risottos de mote con morocho.

Novoa recordó que su primer mercado internacional fue Chile y en la actualidad exportan a España, desde donde las bebidas llegan a Francia e Italia.

“Para nosotras, como empresa, representa un nuevo compromiso y una nueva responsabilidad tanto con nuestros clientes como con las entidades y las comunidades indígenas que confían en nuestra empresa y que comparten nuestro sueño”, explicó Novoa sobre el premio recibido, que no es el primero.

En el 2018 ganaron la mención de honor Expor (Fedexpor) como proyecto Internacionalízate Mipyme. También recibieron un reconocimiento de la Asamblea Nacional como pioneras en el desarrollo de productos saludables y sustentables del Ecuador.

Pero esta historia también tiene su matiz sentimental.

Novoa indicó que ganar como exportador revelación es una mezcla de emociones, entre alegría y gratitud, aunque aseguró que su misión y la de su madre está encaminada a honrar la vida de su hermano. “Día a día vamos trabajando por ello”, mencionó conmovida la empresaria, al recordar la pérdida de su hermano Pedro José hace cuatro años.

Publicidad

“Él amaba a Amati, por eso en todos nuestros empaques está incluido un corazón con sus iniciales (PJ8) de Pedro José y el 8 que era el número de camiseta con la que él jugaba fútbol”, dijo Novoa.

Todos los envases de los productos de Amati llevan un corazón con la leyenda PJ8, en honor a la memoria del pequeño Pedro José, hijo de Nelly Moreno Peralta. Foto: Cortesía

Estas historias no son exclusivas de los pequeños emprendedores, Las grandes empresas de hoy también nacieron como un anhelo, una visión.

Reybanpac y Pesquera Santa Priscila, ganadoras del premioeXport como grandes empresas exportadoras tradicionales

En el caso de Rey Banano del Pacífico (Reybanpac), ganadora en la categoría Gran Empresa Exportadora de Bienes Tradicionales, el encargado de tener esa visión fue Segundo Wong Mayorga, recordó Margarita Wong, gerente de Operaciones de la empresa, quien comentó a Diario EL UNIVERSO los inicios de la firma fundada por su abuelo en septiembre de 1977.

Vicente Wong Naranjo y Margarita Wong durante la gala de premiación de los premioseXport, donde Reybanpac ganó la categoría Gran Empresa Exportadora de Bienes Tradicionales. Foto: Cortesía de Reybanpac

Él tuvo la visión que lo llevó a ser el primero en exportar el banano ecuatoriano a los mercados de Rusia y China.

Hoy, Reybanpac exporta más de 27 millones de cajas de banano al año y atiende a 26 destinos en cinco continentes. Sus principales mercados son Rusia, la Unión Europea, Asia y Medio Oriente y trabajan para incrementar su presencia en el mercado norteamericano, ampliar las relaciones comerciales con supermercados de Europa y Rusia y consolidarse en Asia y Medio Oriente.

Wong aseguró que la capacidad de la empresa y el compromiso de todo el equipo de trabajo para mantenerse fuertes y ser resilientes durante la pandemia influyó en los resultados de exportación y a la vez en la consecución del premio.

“Para nosotros, es muy valioso que otras organizaciones reconozcan el esfuerzo que hace la empresa por el desarrollo de una agroindustria sustentable, que a su vez tiene un impacto positivo en el crecimiento económico del país, de sus colaboradores y en el bienestar de la comunidad”, manifestó la tercera generación de los Wong en Reybanpac, empresa para la que, en sus 44 años de historia, los reconocimientos no son esquivos.

Wong citó, por ejemplo, el Reconocimiento IESS a las Buenas Prácticas Empresariales 2019 que la empresa ganó ese año dentro de la categoría “Mayor número de afiliados a nivel nacional, durante el periodo 2018-2019″, y fue la única empresa del sector agrícola en ser reconocida en esta categoría.

En el 2018, la Cámara de Industrias de Guayaquil entregó su premio insigne de “Mejores Industriales del Año” a Vicente y Rafael Wong. Y en el 2005, la empresa obtuvo el primer lugar de los Ekos Oro en el sector banano.

Sin embargo, para Wong, más allá de los premios, lo que busca Reybanpac es la satisfacción de sus clientes y consumidores alrededor del mundo.

“Y que encuentren en Reybanpac una empresa que no solo les abastece de un banano de alta calidad y valor nutricional, sino que también comparte sus valores de responsabilidad social y ambiental. Eso es lo que motiva diariamente a todo el equipo de Reybanpac hacia la excelencia y desarrollo”, aseguró. (I)