Desde el segundo semestre del año se hizo frecuente ver a fin de mes filas de taxis amarillos en estaciones de servicio en busca de gas licuado de petróleo (GLP) para uso vehicular, ya que el abastecimiento del producto se limitó desde junio por un decreto emitido por el presidente de la República, Daniel Noboa, que restringió el volumen de despacho.