Dos de las tres especies de tiburones, -descubiertos en una incautación a la embarcación Popeye 1, cerca de las islas Galápagos y que llevaba media tonelada de droga-, se encuentran en el listado de especies protegidas, rectificó el Ministerio del Ambiente, entidad que hace un par de semanas había señalado lo contrario.

“El Ministerio del Ambiente entra cuando las especies se encuentran protegidas, y las especies que se pescaron (en Popeye 1) no están en el Cites (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres). Tampoco se vio aleteo, todas estaban con sus aletas pegadas al cuerpo”, había dicho la directora zonal de Ambiente, Isabel Tamariz, al referirse a la pesca de 90 individuos, de los cuales el 91 % eran tiburones (82), 67 de la especie azul, 10 de rabón bueno y 5 de tinto.

No obstante, ante una solicitud de la Fiscalía del Guayas, el Ministerio del Ambiente confirmó la condición de protegidas de dos especies. La Fiscalía pidió la aclaración ante la insistencia del Comando de Guardacostas (Coguar) de la Armada Nacional, entidad en cuyas instalaciones se encuentra la embarcación Popeye 1, además de cinco lanchas rápidas, todas fueron aprehendidas el pasado 4 de septiembre cerca de la isla Floreana.

“Esta cartera de Estado certifica que dentro de las tres especies de tiburones identificadas se encuentran las especies tiburón tinto y rabón bueno, mismas que están PROTEGIDAS y listados en el apéndice 2 del Cites, siendo Ecuador país signatario de esta convención, y de acuerdo a la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) estas especies se encuentran en categoría de amenaza en estado vulnerable”, señala Ambiente en un documento que consta dentro de la instrucción fiscal.

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En el mismo informe, el ministerio destaca que “en el ámbito nacional estas especies (tiburón rabón bueno y tinto) se encuentran protegidas de acuerdo al Plan de Acción Nacional para la Conservación y el Manejo de Tiburones del Ecuador (Pat-EC), establecido como política de Estado desde febrero del 2008″.

La carga pesquera descubierta en Popeye 1 está compuesta por tiburón en el 91 %, y además se contabilizaron cuatro pescados gachos, dos dorados, un picudo y un pez espada. Pese a tener un mayor porcentaje de tiburón, el Ministerio del Ambiente ha dicho que no se puede calificar como pesca dirigida, pues el Ministerio de Producción, Acuacultura y Pesca aún no ha emitido un reglamento o decreto que defina los límites que señalen una pesca objetivo o incidental (fortuita o accidental).

En dos cubas de almacenamiento debajo de hielos se encontraban los 82 tiburones en la embarcación Popeye 1.

Hace un mes, el viceministro de Acuacultura, Andrés Arens, indicó que el reglamento saldría en pocas semanas, pero hasta el momento no se ha publicado. El reglamento, consideran ambientalistas, es fundamental para la aplicación del Plan de Acción Nacional para la Conservación y el Manejo de Tiburones de Ecuador (PAT-EC).

La Fiscalía investiga este caso por el delito de tráfico de drogas. Sin embargo, con la certificación de que las especies de tiburones descubiertas están calificadas como protegidas, el Comando de Guardacostas solicitó que la Subsecretaría de Recursos Pesqueros coordine con la Fiscalía para que se avoque conocimiento del caso, puesto que el artículo 247 del COIP (Código Orgánico Integral Penal) establece el hecho como delito contra la flora y fauna silvestre en el que incurre “toda persona que cace, pesque, capture, recolecte, extraiga, tenga, transporte, trafique, se beneficie, permute o comercialice, especímenes o sus partes, sus elementos constitutivos, productos y derivados, de flora o fauna silvestre terrestre, marina o acuática, de especies amenazadas, en peligro de extinción y migratorias, listadas a nivel nacional por la Autoridad Ambiental Nacional, así como instrumentos o tratados internacionales ratificados por el Estado”.

El COIP sanciona este delito con prisión de uno a tres años.

Los tiburones, que fueron hallados en Popeye 1 desde el 3 de septiembre, en que se produjo la detención, han comenzado a descomponerse en el muelle del Comando de Guardacostas, por lo que el producto ya no puede ser donado para su consumo, como se había considerado inicialmente. De ahí que debe analizarse el destino de esta pesca. (I)

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Pesca incidental de tiburón sedoso no podrá superar el 20% de la pesca total, según acuerdo ministerial

La Subsecretaría de Recursos Pesqueros emitió, a mediados de septiembre, un acuerdo ministerial con ocho medidas de conservación y ordenamiento para el tiburón sedoso. Esta especie es parte de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites).

En este acuerdo se prohíbe retener, hacer trasbordos, descargar, almacenar, transportar y/o comercializar esta especie, ya sea entero o por partes. Y si son capturados en las faenas, los pescadores deben liberarlos vivos, cuando sea posible. Si se atrapan y congelan en forma no intencional, al momento de descargar los productos en puerto, esta especie entera debe entregarse los inspectores de pesca de la Subsecretaría, entidad que lo donará para consumo doméstico.

La captura incidental de esta especie, cuya longitud debe ser mayor de 100 cm, no puede superar el 20% de la faena total -a través de palangre- por viaje, y deberá ser reportada a la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT), organismo que en 2019 estableció enmiendas a las acciones de conservación para los tiburones, con énfasis en la especie sedoso, para el 2020 y 2021.

El límite del 20% es provisional y, según el acuerdo publicado en el registro oficial el 29 de septiembre, será revisado y modificado en base a las recomendaciones locales y resoluciones adoptadas en el marco de la CIAT.

En la normativa también se impide la pesca en zonas de alumbramiento del tiburón sedoso, cuyas áreas serán determinadas por la Subsecretaría y las resoluciones de la CIAT; y se ratifica la prohibición del uso de cable acerado o metálico, llamado ‘huaya’, en la terminal de los reinales o líneas secundarias antes de la unión con el anzuelo, en la pesca palangre, espinel y/o ‘long line’ utilizados para la captura de peces pelágicos grandes, como el tiburón, atún, dorado, y especies afines. (I)