MONTECRISTI, Manabí

Tuvieron que pasar cinco años y cuatro meses para que los montecristenses pudieran nuevamente observar la torre de la Basílica Menor de la Virgen de Montserrat, una de las iglesias manabitas afectadas tras el terremoto del 16 de abril de 2016.

La ubicación de la cúspide se efectuó la tarde del pasado sábado, en medio de la expectativa de los montecristenses, que se volcaron en los alrededores del mayor templo religioso de Manabí para observar cómo una grúa elevó la torre a unos 60 metros de altura.

Filmando o tomando fotos, unas 500 personas captaron gran parte de las cuatro horas que demoró todo el proceso de instalación de la torre, que fue una de las partes del trabajo que se ha efectuado desde hace varios meses en la edificación. También se ha rehabilitado el campanario y la fachada de la iglesia.

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Marcelo García, párroco de la iglesia manabita, indicó que de momento la obra de rehabilitación está en un 95 %. Solo faltan por pulir detalles como acabados, iluminación y pintar otras áreas, dijo el religioso.

“Me parece que el ingeniero (encargado de proyecto) entregará la obra cuando se arregle un tema de planillas con el Estado, pero la obra como tal prácticamente ya está terminada; deben dejar pintado el frente como estaba, en orden, y luego todas las luces, tanto alrededor como las que van al frente, que son de colores”, indicó García.

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La instalación de la torre llenó de emoción a montecristenses como Renán Pesántez Delgado, quien grabó el hecho.

La rehabilitación de la torre se da a casi tres meses de la celebración de las fiestas patronales de la Virgen de Montserrat (se efectúan en noviembre).

Se estima que durante los días de celebración de estas fiestas a este cantón manabita llegan unas 250.000 personas de todas partes del país.

Las gestiones para que las fiestas se hagan con presencia de público se coordinan con grupos pastorales, pero García reconoció que esto dependerá de las indicaciones y permisos respectivos del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional.

“Nosotros estamos confiados y esperamos que podamos este año hacer la fiesta abierta al público, pero con restricciones; eso lo podemos garantizar en el templo”, declaró García.

La rehabilitación de la iglesia montecristense tuvo un costo cercano a los 500.000 dólares, y los recursos fueron recaudados mediante donaciones en el extranjero. El dinero fue canalizado a través del Comité de la Reconstrucción.

En Manabí, otra iglesia que requiere dinero para mejorar su estructura es la catedral de Portoviejo, con daños en su interior. (I)