Que un niño estudie en las aulas, o que quizás vea al profesor desde un computador y hasta pueda llevar la materia solo, guiándose con los textos bajo la vigilancia de los padres son las alternativas de educación que existen en el país, y de acuerdo a los expertos en el tema, cada una registra su particularidad y ventaja.

Para Digna Pérez, directora de la carrera de Educación Básica de la Universidad Técnica Particular de Loja, no existe una modalidad de estudio ideal, aunque considera que cada una tiene sus ventajas, objetivos específicos y características.

“En este sentido, definir una modalidad depende mucho del contexto, necesidades y objetivos de aprendizaje planteados para cada estudiante”, comenta.

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Las diferencias entre la educación en casa y la educación en línea

Con esto último concuerda el profesor de matemáticas y robótica Ricardo Albán, pero asegura que un método clave y que a él le ha funcionado es una educación híbrida más que encasillarse en una sola opción.

“El método híbrido es esencial porque el recurso ya está porque el computador ya existe. En el país hay muchas carreras que se hacen como, por ejemplo, con un trabajo virtual desde casa. Y luego validar y estar uno o dos días en colegio”, dice el docente.

Albán indica que otro detalle para inclinarse por una educación híbrida es que la virtualidad ofrece otras herramientas a diferencia del aula presencial.

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“No es lo mismo educar con un pizarrón en 3D, que uno en 2D. No es lo mismo escribir con un marcador acrílico, que manejar efectos en una diapositiva o distintas aplicaciones. Es una riqueza visual totalmente”, dice.

Si bien la modalidad virtual brinda la ventaja de no trasladarse y ahorrar tiempo; y el método de homeschool de aprender con un texto sin la presencia de un profesor o tutor, para Andrea Donoso, máster en Ciencias de la Educación, no existe una receta aplicable y útil para todo estudiante.

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220 instituciones educativas serán parte del plan Escuelas Seguras

Añade que las modalidades de estudio resultan significativas de acuerdo al momento que se encuentra transitando el estudiante en su vida familiar, emocional, social, entre otros.

“Según Erick Erikson (psicoanalista germano-estadounidense), quien describió las ocho etapas del desarrollo psicosocial y personal, entre los 5 y 13 años de edad se da el conflicto de laboriosidad vs. inferioridad en donde los niños empiezan a reconocer sus habilidades, las de los demás y buscan ponerlas a prueba continuamente. Considerando lo expuesto, tiene sentido que muchos padres de familia o tutores coincidan en que en la modalidad de homeschool hay una menor capacidad de socialización, pues no se genera un ambiente de competitividad y comparación requerida para el ámbito de desarrollo.

Sin embargo, para Albán no es mala opción el homeschool ni tampoco la virtual. Sostiene que llevando un equilibrio se pueden desarrollar interacciones sociales. Por ejemplo, si el estudiante hace homeschool, los fines de semana puede realizar actividades al aire libre con otros menores.

O estudiar un año en presencial y el siguiente en homeschool, y viceversa con la virtual: unos tres días de manera remota y los otros en la institución.

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“Si bien la presencial tiene este apego emocional y que lo ayuda a crecer con otro tipo de características al alumno, la parte virtual y el homeschool también tienen lo suyo. Entonces, todas las falencias pasan por un solo factor: el entorno”, asegura. (I)