Diecisiete personas fueron hoy detenidas en Italia por formar una “organización criminal” que pescaba y vendía pepinos de mar, algo severamente prohibido por su rol en la conservación del hábitat y con lo que ganaron 4,5 millones de euros.

El arresto de las 17 personas, acusadas del delito de desastre medioambiental con el agravante de asociación, se produjo esta mañana en la provincia de Taranto (sur) tras una "larga y compleja" investigación e implicó el despliegue de alrededor de cien agentes, informó la Guardia Costera italiana.

Los detenidos son todos integrantes de una "verdadera organización criminal" que pescaba en el golfo de Taranto, en el "tacón" de la bota italiana, las "holothutoideas", mas conocidas como pepinos de mar, pese a estar prohibido porque equilibran el ecosistema marino.

Estos animales, de la familia de los erizos y estrellas de mar, son muy codiciados en la cocina asiática, considerados un manjar y también apreciados por sus supuestas propiedades medicinales, y por esa razón son cada vez más presa del contrabando internacional.

Su precio es muy elevado, hasta una media de 300 euros por kilo, y de este modo, esta organización había ganado ilegalmente unos 4,5 millones de euros, según los guardacostas italianos.

El fiscal sustituto de Taranto, Mariano Buccoliero, ha sido el encargado de la operación, llamada "Kalimera", y de descubrir este millonario negocio cuya gravedad para el medioambiente fue al alza en los últimos años, debido al constante aumento de la demanda.

Esto, según alegó, ha causado “un incalculable daño” medioambiental pero también suponía “un riesgo para la salud” si se tiene en cuenta que el producto pescado circulaba en los mercados sin pasar ningún control sanitario. (I)