Frontal, inoportuno con signos de debilidad e indirectas a los asambleístas y al exalcalde de Guayaquil Jaime Nebot, así consideran expertos políticos que se desarrolló el discurso del presidente Guillermo Lasso durante la sesión solemne por los 201 años de la independencia de Guayaquil.

En su intervención de 30 minutos, Lasso se refirió al proyecto de Ley de Creación de Oportunidades, detalló sus ofrecimientos cumplidos y aclaró lo que describió como “insinuaciones”. También dijo que sus promesas van ligadas al proyecto de Ley y pidió, en reiteradas ocasiones, apoyarlo.

Cristian Carpio, docente de la carrera de Ciencias Políticas de la Universidad de las Américas, resume el discurso en ciertos momentos como frontal, defensivo y en otros aclaratorio.

Gonzalo Albán, coordinador del Centro de Estudios Sociopolíticos de la Universidad Ecotec, concuerda con Carpio y destaca más esa “indirecta” hacia los socialcristianos

Al ingreso y al terminar su discurso el presidente Guillermo Lasso estrechó la mano de Jaime Nebot. Ambos se sentaron al frente y estaban separados por la alcaldesa Cynthia Viteri. Los expertos consideran que fue un acto de cortesía. (I)