Unas 800 embarcaciones sin motores se deterioran con el pasar de los años en el puerto de Santa Rosa, ubicado a pocos minutos de Salinas. Ese sector pesquero, al igual que muchos otros del perfil costero, está en crisis; y no solo por la pandemia o por la lenta reactivación económica, sino por la inseguridad que en los últimos años ha afectado el negocio de la pesca, que da trabajo al menos al 80 % de este sector.

Los ataques de piratas que se llevan los motores, los dejan a la deriva o incluso matan a los pescadores no solo han afectado a quienes salen a las faenas o a los dueños de las naves, sino a quienes cargan el producto, a quienes venden el pescado y se ganan unos dólares por cada transacción, a quienes destripan y filetean el animal, a quienes venden las fundas para llevar el marisco y hasta a quien se encarga de la limpieza del mercado.

Son cientos de familias las que dependen directamente de esta actividad, eso sin mencionar a los dueños de restaurantes que por la escasez de producto durante meses debieron acudir a puertos más lejanos, como el de Anconcito, para conseguir el pescado, que era vendido hasta en el doble y el triple de su precio original. Así lo asegura Dolores Magallanes, quien llegó el miércoles al mercado de Santa Rosa para proveerse.

Recién esta semana se empezó a reactivar un poco la pesca, cuentan algunos hombres en Santa Rosa que llegan de sus faenas, que pueden durar hasta cinco y seis días en el mar.

Publicidad

De las casi 5.883 embarcaciones que tiene registrada la Capitanía del Puerto de Salinas, ahora salen a las faenas de pesca en Santa Rosa máximo unas 800, así lo explica Willian Bermello Quijije, el dirigente pesquero que el miércoles pasado se dirigió al Municipio de Salinas para tratar de conversar con el alcalde de ese cantón sobre este problema que los tiene al borde de la quiebra a muchos pescadores y al bordo del suicidio a dueños de embarcaciones que se han quedado con altísimas deudas.

Bermello explica que no los está matando la poca pesca, sino la pérdida de las embarcaciones, pues indica que cada motor cuesta unos 7.000 dólares, una red puede llega a costar 8.000 dólares y la embarcación de fibra unos 12.000. Según este hombre, que tiene 30 años en Santa Rosa dedicado a esta actividad, una embarcación con todos los implementos necesarios (dos motores) para faenas de pesca de varios días en altamar costaría unos 35.000 dólares.

Por eso las altísimas deudas a las que se enfrentan quienes tienen sus lanchas ancladas en el puerto. Son cientos de embarcaciones sin motor que sirven como casa de los pelícanos y bailan al ritmo del mar. Pero a pocos metros del puerto está la zona denominada “el cementerio de las embarcaciones”; ahí hay al menos unas 60 lanchas de fibra sobre la arena.

Los dueños están a la espera, tratando de recuperar sus motores; y otros, escondidos, porque los bancos y los chulqueros los buscan y no tienen dinero para pagar.

Muchas de las embarcaciones de Santa Rosa no pueden ser utilizadas porque carecen de motores. La delincuencia los mantiene sometidos. Foto: Ronald Cedeño

Ellos esperan que el sector pesquero también sea declarado en emergencia por el Gobierno para que se implemente un verdadero plan para activar este sector y se invierta en seguridad, pues la situación es tan grave que este lunes un joven de 17 años fue asesinado en Playas supuestamente por piratas.

Los pescadores de Santa Rosa cuentan que hace casi dos años se unieron y atraparon a dos sujetos que habrían matado a uno de sus compañeros y que los entregaron a las autoridades, pero los sospechosos solo estuvieron tres meses presos y fueron liberados por falta de pruebas. Por eso advierten con armarse para enfrentarse con los piratas, porque dicen sentirse desprotegidos.

Publicidad

Pescadores armaron sistema de vela para salvarse tras robo en altamar

Incluso bandas organizadas, como Los Choneros, ocuparon este sector pesquero y cobraban a los pescadores para brindarles seguridad. Era una especie de peaje para poder salir a pescar y que no les roben.

“Si uno ya no confía en las Fuerzas Armadas, que es el ente competente para dar seguridad, tiene que pagar. Aquí hay que unirse con Dios o con el diablo, porque simplemente las autoridades no cumplen el rol para el que fueron creadas”, sostiene el dirigente pesquero.

¿Dónde pescan?

En Santa Rosa se practica la pesca artesanal de altura, dicen los hombres que llegan en sus embarcaciones y lanzan el pescado en las gavetas.

Pescadores del norte de Esmeraldas protestan por la delincuencia marítima

“Pescamos desde 20 hasta 60 u 80 millas; sí es peligroso, pero los piratas atacan desde las 3 y 5 millas”, sostienen.

Los pescadores explican que los delincuentes van en embarcaciones más pequeñas con dos motores y que esto les permite huir muy rápido.

Además, cuentan que cuando son atacados se suelen quedar a la deriva hasta que logran pedir ayuda a las Fuerzas Armadas, y los uniformados se demoran hasta cuatro o seis horas en llegar adonde se dio el ataque. Por eso piden que se implementen más embarcaciones que puedan realizar recorridos en las zonas de pesca y que permanezcan también varios días en altamar dando seguridad a las embarcaciones.

El movimiento en el muelle es incesante todos los días. Foto: Ronald Cedeño

El capitán Iván Córdova, jefe de la Captanía del Puerto de Salinas, señala que las embarcaciones deben estar en el área alfa uno (donde hay medios para contactarse), no deben ir más allá de donde sus medios de comunicación tengan alcance. El uniformado explica que la mayoría de las embarcaciones cuenta con sistemas de transmisión que no funcionan a más de diez millas y que exceder ese límite es ponerse en riesgo. Además, sostiene que hay un proyecto para que los dueños de las embarcaciones implementen dispositivos de rastreo satelital en las lanchas.

La Capitanía de Salinas cuenta con 60 hombres y 4 embarcaciones, pero deben cubrir una zona muy extensa, por eso la recomendación a los pescadores es que se mantengan en las diez millas.

¿Qué pasa con los motores robados?

Según los pescadores, no se hace el seguimiento para devolver los motores una vez que se recuperan en algún operativo; sin embargo, el capitán Córdova niega esto.

Él asegura que este año se han decomisado 147 motores en distintas circunstancias. Detalla que algunos motores están en manos de la Policía Judicial, porque han sido borradas sus identificaciones; otros ya habrían sido devueltos a sus dueños, y otros motores estarían en la Capitanía a la espera de que sus dueños hagan el trámite para su devolución. Pero destaca que en lo que va del 2021 solo se han registrado 52 denuncias de robos de motores y embarcaciones, y aclara que sin los papeles en regla no se va a entregar ningún equipo.

Córdova dice además que la informalidad es un gran problema en el sector, pues, según él, solo el 12 % de las embarcaciones registradas (5.882) tiene la documentación en regla; y detalla que durante este primer semestre del año se han registrado unas 200 infracciones de las embarcaciones que salen sin documentos. La sanción promedio para una embarcación de pesca artesanal es de 10 a 20 dólares por multa. (I)