El día que el fiscal Kennet A. realizó la audiencia acusando solo a la madrastra de los hermanitos de Naranjal de violencia física, la Policía ya había presentado el informe médico que incluía la tomografía en la que se mostraba que el menor de 6 años tenía un palo introducido en el recto y quemaduras en la mayor parte del cuerpo.

Eso lo contó Daniel Kuri, director provincial del Consejo de la Judicatura en el Ámbito Disciplinario, en una rueda de prensa que realizó la entidad este jueves, en la Corte Provincial de Justicia.

Tras la afirmación de Kuri y luego de mostrarse consternado porque el juez otorgó medidas cautelares, la presidenta del Consejo de la Judicatura, María del Carmen Maldonado, le pidió que guardara silencio.

María del Carmen Maldonado, presidente del Consejo de la Judicatura, toma la palabra durante rueda de prensa ofrecida este jueves 23. Foto: El Universo

La entidad destacó que ya se conformó una sala para revisar la actuación de los dos fiscales y del juez en este caso.

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Los sospechosos de abuso sexual y tortura son el padre y la madrastra de los hermanos de 6 y 8 años, sin embargo, la Fiscalía solo procesó a la madrastra y solicitó medidas cautelares para la mujer porque supuestamente está dando de lactar a su hijo de 8 meses. Ella tiene cinco hijos. Al padre no lo acusaron de nada.

La Fiscalía del Guayas emitió un comunicado días atrás indicando que iban a investigar a varias instituciones públicas, pues no habrían denunciado a tiempo el caso que ha conmocionado a Naranjal y a todo el país.

Entre las instituciones investigadas está el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES). La coordinadora zonal 8 de esta cartera de Estado, María Gabriela García, explicó este jueves que ellos conocieron del caso la tarde del 6 de septiembre porque una jueza de Naranjal los llamó para solicitar un espacio en una casa de acogida para el niño de 6 años.

García indicó que inmediatamente alertaron al MIES de la Zona 5 (cantones de Guayas) y que al día siguiente, el 7 de septiembre, viajaron de Guayaquil a Naranjal.

Ahí la abogada del MIES descubrió que el parte policial con el informe médico estaban desde el 5 de septiembre en la Fiscalía de este cantón.

No se hizo el sorteo a tiempo y se perdió la flagrancia”, cuenta García, quien indica que la fiscal de flagrancia, Éricka V., les dijo que ya no podía detener a los sospechosos.

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Al día siguiente, el 8 de septiembre, la abogada del MIES y Daniel Kure, del Consejo de la Judicatura, se contactaron con la fiscal provincial del Guayas, Yanina Villagómez, para informarle del caso.

La vocera del MIES relata que ese día Villagómez hizo abrir otra investigación por violencia y ahí se emitieron las boletas para detener al padre y a la madrastra.

Sin embargo, el 9 de septiembre, les sorprendió conocer que ninguno quedó detenido y que se había hecho la audiencia por violencia física (hasta 90 días de cárcel) y no por violación (22 años de prisión), el delito más grave.

María Gabriela García, coordinadora del MIES, habló sobre el caso abuso en Naranjal. Foto: El Universo

En lo que sí está de acuerdo García es que los médicos que reciben este tipo de casos deberían alertar inmediatamente a la Policía.

Supuestamente el niño llegó por primera vez a la casa de salud de Naranjal el 4 de septiembre y regresó el 5 porque empezó a convulsionar. Recién ese día se notificó a la Policía, pues la madrastra había dicho que les había caído sopa hirviendo encima a sus hijastros y que les estaba dando pastillas para la infección.

El niño se quejaba de dolor abdominal y debieron llevarlo al hospital de Milagro para hacerle la tomografía y descubrir un objeto en el recto que había lacerado sus intestinos.

Las fotografías del informe policial son realmente impactantes. Muestran el rostro del menor, el pecho y espalda quemados. Además, una imagen de la zona íntima del niño muestra toda la zona anal con pus.

La recuperación de los hermanos

Sobre el estado de los menores, García cuenta que la niña de 8 años se encuentra en una casa de acogida, que está con ayuda psicológica y recuperándose de las quemaduras. Su hermano de 6 años sigue hospitalizado, ya está consciente, pero deberá permanecer varios meses más asilado, pues lo han operado siete veces. Algunas cirugías han sido para reconstruirle el sistema digestivo y otras por las quemaduras.

La coordinadora del MIES cuenta que es un niño muy dulce, que les pidió “gelatina y sopita”. Además, permanece abrazado a un oso de peluche y están recolectando entre los funcionarios más juguetes para llevarle.

Su madre biológica, quien llegó de Atacames y dijo que no los había visto en varios años, ya pudo visitar a su hijo menor en el hospital, sin embargo, los niños seguirán bajo la tutela legal del MIES.

Solo en los últimos cuatro meses que María Gabriela García ha estado al mando del MIES, en la Zona 8 (Guayaquil, Durán y Samborondón) se ha rescatado a 28 menores que han sido víctimas de violencia y que han sido trasladados a casas de acogida. La mayoría de ellos han sido violados por sus allegados. El caso más reciente es el de una niña de 3 años que fue rescatada hace pocos días. (I)