Es difícil con la corrupción, nulidad de valores, tener hoy en día, un amigo incondicional, un verdadero hermano más fiel y buena persona que un propio familiar o hermano de sangre. Los padres y abuelos pudieron tener ese tipo de compadres, amigos, una hermandad que no terminó con la muerte dado que cuando un amigo leal moría el otro que estaba vivo lo seguía recordando y todos los días rezaba, siempre ofrecía misas para que entre al cielo.

Muchos hermanos pelean, discuten, rompen relaciones, por dinero, poder, ideologías, ambición, orgullo, usura, envidia, egoísmo, cosas materiales. Por otro lado, existen amigos que dan afecto, todo tipo de ayuda, compañía, consejos buenos, sin interés; más que un pariente o que un mismo hermano o hermana. Los ‘amigos’ de hoy, muchos padres aconsejan a sus hijos de ambos sexos, que: “tienen que ser de buen apellido y clase social, tener dinero, ser ‘bien parecidos’ o sea guapos, vestir de marca, manejar un carrazo, tener Ph. D.; ya que tienes que relacionarte bien para conseguir un buen trabajo, te presenten una amiga, amigo, hermana, hermano, puedas enamorarte y casarte bien”. Todo es por interés en el aula, el barrio, la sociedad, el trabajo, la política.., me acerco a esa persona para hacer ‘amistad’ porque me interesa sacar de ella un provecho solo para mí.

La amistad-hermandad entre el presidente del Ecuador Guillermo Lasso y su ex ministro de Gobierno César Monge (quien lamentablemente murió el 25 de julio de 2021), es un ejemplo de que existe la verdadera amistad para realizar proyectos buenos. Debemos cuidar la amistad-hermandad. (O)

Inés G. Villamarín, Quito