¿Para qué sirve la insulina?, esa es la gran interrogante para los centenares de millones de personas que sufren de diabetes, algunos por desconocimiento le tienen miedo, un miedo infundado porque la insulina es una hormona que se produce en nuestro propio cuerpo, específicamente en el páncreas, en las células beta de los islotes de Langerhans.

El organismo produce entre media a una unidad de insulina por kilogramo de peso corporal, de ahí que no tiene razón el famoso “miedo” porque el mismo organismo la produce y la ciencia la reproduce en los laboratorios a través de ingeniería genética.

La diabetes y la insulina

Hace unos días tuve una señora con 500 mg/dL de glicemia y me pidió de favor que no le ponga insulina, lo mismo me dijo el esposo y la hija. Tuve que revestirme de mucha paciencia, explicarles que no había otra forma de tratarla hasta que un hijo entendió y me dijo “doctor, trátela” al otro día que amaneció mejor con mucho tino los mandé a leer; tengo pacientes de más de 80 años que se ponen insulina humana y la pasan bien, intactos sin diálisis, sin gangrenas, sin polineuropatía diabética.

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En otras palabras, la insulina es una hormona producida en el páncreas que permite que la glucosa (azúcar) entre en la célula para ser utilizada como energía, por eso los diabéticos que la necesitan y no se la ponen andan sin ánimo de hacer las cosas, delgados y deshidratados porque el organismo se defiende y quiere sacar la glucosa por los riñones a través de la orina.

Estas son las personas que necesitan insulina

Esta hormona fue descubierta el año 1921 por Frederick Grant Banting y Charles Best.

Tuve tres amigos que les rogué que se pongan insulina porque la necesitaban, sin embargo se dejaron influenciar por personas que no sabían del tema; finalmente a dos les amputaron la pierna y el otro está en diálisis, me dio mucha pena. (O)

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Hugo Alexander Cajas Salvatierra, médico y comunicador social, Milagro