Irresponsablemente, por Acuerdo Ministerial # 0259 del 23 de agosto de 2018 se cerró el Hospital Neumológico Alfredo J. Valenzuela, en Guayaquil. Existió la premura del Gobierno de restringir el presupuesto general del Estado.

El Hospital Neumológico, único en Ecuador en dicha especialidad, cotidianamente identificado con su antigua sigla LEA (Lucha Ecuatoriana Antituberculosa), brindaba servicios de salud, además por tuberculosis pulmonar y sus diferentes tipos en piel, ganglios linfáticos y huesos; de todas las demás enfermedades colaterales del sistema respiratorio (asma bronquial, bronconeumonía, congestión pulmonar, edema pulmonar (derrames pleurales), enfisema pulmonar, fibrosis pulmonar, paragominiasis. Tratamiento de pacientes multidrogorresistentes, etc.

Hay cosas incomprensibles: el hospital, por su personal altamente idóneo, por atender en consulta externa diariamente a 300 personas en diez consultorios debidamente equipados, recibió en el año 2016 la certificación categoría oro de parte de la Acreditación Canadiense Internacional (ACI), ente encargado de calificar la calidad de los hospitales a nivel mundial. A partir del 2010 entró en remodelación total y equipamiento de punta, con más de 14 edificaciones grandes distribuidas en 8 salas, y aforo para 240 pacientes. Se instaló además el moderno centro de tratamiento y rehabilitación de drogadictos y alcohólicos juveniles.

Hoy en día con el COVID-19 el Hospital Neumológico Alfredo J. Valenzuela daría atención a las dolencias pulmonares. ¿Cuánto pagarán por una consulta o un tratamiento hoy los enfermos que carecen de recursos económicos? Sin duda ahí radica el peso social del hospital. Hacemos votos para que el nuevo gobierno, de Guillermo Lasso realice un minucioso examen de su utilidad. (O)

César Antonio Jijón Sánchez, Daule