Resulta una aberración que en medio del conflicto armado interno, la violencia, inseguridad y el aumento de homicidios a comienzos de año, existan voces políticas, plenamente identificadas con los sectores que buscan el desbaratamiento del país, que se opongan a discutir, ni siquiera aprobar, la necesidad de lograr ayuda militar del exterior.
El mejor escenario para observar estas conductas es la Asamblea Nacional, en donde en su conducción y el bloque mayoritario no existe la voluntad política para actuar con responsabilidad en defensa de los ecuatorianos, que hoy viven temor y miedo por la acción de los grupos delincuenciales organizados, el narcotráfico y la narco política.
Aquí no puede haber medias tintas. O se identifican con los grupos delincuenciales y por ello buscan impunidad y sacar de las cárceles a sentenciados por corrupción y delitos contra la administración pública o se lucha a favor de la consecución de la paz, el desarrollo y la prosperidad.
Es criticable, y el país debe estar consciente de ello, que en la Revolución Ciudadana, segunda finalista en las elecciones presidenciales, se opongan a la necesidad de lograr ayuda militar extranjera para enfrentar a la delincuencia y el narcotráfico, con la supuesta defensa de la soberanía nacional. Precisamente cuando fueron gobierno facilitaron el ingreso de grupos armados irregulares al territorio ecuatoriano y allí no invocaron esto.
¿Qué quieren del país? ¿Que se consagre un narco estado? ¿Quieren el bloqueo de la ayuda militar internacional cuando precisamente se reclama apoyo para enfrentar estos males que están causando graves daños?
El país requiere urgente de cooperación militar internacional en medio de la guerra declarada contra el narco terrorismo y la lucha contra el crimen transnacional organizado. Oponerse es hacer el juego a estos sectores.
El avance de los grupos delincuenciales organizados, el narcotráfico y la narco política plantea el desafío de buscar ayuda militar extranjera y recursos económicos de países de Occidente porque solos resultará muy difícil derrotar estos males.
El país está abocado a impulsar una reforma parcial a la Constitución, que diera luz verde la Corte Constitucional a la Asamblea para que tramite y apruebe el proyecto del Ejecutivo, a fin de romper el impedimento de permitir la ayuda militar extranjera y el establecimiento de bases o instalaciones extranjeras en Ecuador como establece la Constitución del 2008. Sin embargo, esta propuesta también está detenida, lo que refleja que no tienen la voluntad para defender al país. Ni siquiera quieren pronunciarse sobre la propuesta de la ayuda de las fuerzas militares internacionales para fortalecer la lucha contra los grupos delincuenciales.
El embajador de Italia puso la semana anterior una nueva alarma al denunciar la crítica actual situación del país por la injerencia del narcotráfico y los grupos delincuenciales y advirtió que se torna indispensable la lucha en conjunto con la ayuda internacional.
Las FF. AA. cumplen con su tarea profesional, pero dada la situación actual quedan rebasadas por la irrupción de los grupos transnacionales y por ello se torna urgente la colaboración externa, que no puede dilatarse. (O)