La nueva torre del One World Trade Center, ubicada donde antes estaban las torres gemelas de Nueva York, alcanza la simbólica altura de 541 m, que la convierte en el edificio más alto de EE.UU., pero aún se discute si se debe tomar en cuenta la aguja que hay en la cúspide, de 124 metros, sin la que el edificio quedaría en segundo lugar detrás de la torre Willis de Chicago, de 442 m.

La duda en torno al One World Trade Center, que sigue en construcción y se espera sea inaugurado el año próximo, surge a causa de un cambio en el diseño de su aguja. Bajo los criterios actuales del Consejo, agujas que son parte integral de un edificio cuentan en la altura, antenas de televisión que pueden ser añadidas o retiradas no.

Los diseñadores del One World Trade Center habían planeado cubrir el equipo de comunicaciones de la aguja con vidrio y acero. Pero el constructor eliminó esa cubierta exterior del diseño, diciendo que sería imposible darle mantenimiento apropiado.

Sin esa cubierta, la cuestión es ahora si la aguja es básicamente una antena.

De acuerdo con la firma arquitectónica que realizó el diseño, Skidmore, Owings & Merrill LLP, la aguja tendrá una plataforma de telecomunicaciones para equipo de radio y televisión, pero además estará coronada por un faro que emitirá un haz horizontal de luz visible desde 42 kilómetros (26 millas).