La actriz Helen Mirren (The Queen) se mete en la piel de Maria Altmann, última heredera de una rica familia empresaria judía de Viena despojada por los nazis, en Woman In Gold, de Simon Curtis, que tuvo su estreno mundial en la Berlinale.“La película es sobre la familia, pero sobre todo sobre la justicia. Justicia para miles de personas que no tuvieron justicia”, comentó Mirren ante los periodistas reunidos en Berlín.Curtis, conocido por cintas como Mi semana con Marilyn, relata a lo largo de cien minutos la dura batalla legal de Altmann con el gobierno de Austria a finales de la década del 90 para conseguir recuperar cinco obras del artista austriaco Gustav Klimt (1862-1918).“Creo que consiguió cierta paz no solo para su familia sino también para otras familias. Pero fue difícil. Estoy segura de que tuvo un gran sentimiento de satisfacción al final de su vida, a pesar de que murió pocos años después de finalmente recibir los cuadros”, indicó sobre Altmann, quien falleció en el 2011 y a la que “por desgracia” no pudo conocer.Mirren, espectacular con un vestido verde largo ajustado, se sintió atraída ‘inmediatamente’ por la historia. “Hicimos lo mejor que pudimos porque ella se lo merecía”, comentó.En la cinta, Mirren refleja el sufrimiento de una mujer residente en Los Ángeles, California, que se ve obligada a enfrentar a sus fantasmas del pasado al regresar a Viena, ciudad a la que había prometido no pisar nunca más después de tener que huir de ella junto con su marido, Fritz Altmann –al que da vida Max Irons– tras la llegada de los nazis.Entre los cinco cuadros que quiere recuperar está el retrato de su tía Adele Bloch-Bauer. (E)