“Un solo partido del Real Madrid vale 20 millones y la FIFA nos quiere dar esa cantidad por toda la copa”, protestó Carlo Ancelotti hace dos semanas. Se refería al Mundial de Clubes. Y un solo partido de Messi vale más que eso, pero a Argentina le pagan 2 millones por los tres juegos de fase de grupos en la Copa América. No cierra. Esta Copa América es un fantástico negocio, pero también muy incómoda. Y así será el Mundial dentro de dos años. El fútbol sigue creciendo en Estados Unidos, pero sostenido por los 65 millones de inmigrantes latinoamericanos. En la población puramente norteamericana entra por goteo. “Los estadounidenses van más cuando en la pretemporada vienen el Barcelona, el Real Madrid, el Manchester United…; ahí sí van. A la Copa América, poco, pero sí va aumentando el interés, y el efecto Messi ha sido muy importante”, dice la periodista venezolana Johani Ponce, radicada en Miami.