El Bayer Leverkusen regresó a la senda de la victoria tras dos empates consecutivos y mostró su mejor versión en la Bundesliga después de ganar 3-0 al Eintracht Frankfurt con una obra de arte de Florian Wirtz, desatado para auparse como el hombre franquicia del mejor equipo de Alemania.

El rendimiento del equipo dirigido por Xabi Alonso comienza a ser épico. El técnico español ha construido un equipo de autor que no sobresale por una sola especialidad. Es bueno en todo. Juega de memoria, como una máquina capaz de adaptarse a cualquier estilo de forma automática. Sabe echarse atrás, salir al contragolpe, amasar la pelota o mover sus piezas con una rapidez endiablada.

En esta ocasión, el Eintracht fue la víctima de Bayer Leverkusen. Tal vez sufrió un castigo excesivo, dejó buenas sensaciones en la primera parte, en la que consiguió por momentos dominar el duelo pese a no gozar de ocasiones.

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Pero después, el rodillo del Leverkusen, que ya suma 25 encuentros consecutivos sin perder en todas las competiciones, acabó por sobrepasar a los hombres dirigidos por Dino Toppmoller. Entre toda la nómina de grandes actores, sobresalió Wirtz, el hombre del presente y del futuro del fútbol alemán. El atacante se sacó de la chistera una vaselina sobre Trapp que recordó a la de Zidane al Barcelona en las semifinales de la Liga de Campeones de 2002.

Fue mucho mejor que la del exjugador francés, ensombrecida por los toques de Cocu y de Bonano, que aparecieron en la trayectoria del balón. La de Wirtz fue limpia, perfecta, una maravilla que cerró de la mejor forma un encuentro que abrió Victor Boniaface en la primera parte.

El jugador nigeriano rompió el partido al cuarto de hora. Aprovechó un robo de balón para marcar con un zapatazo desde fuera del área. Trapp pudo hacer algo más para salvar el tanto del delantero africano, que ya acumula la increíble cifra de 15 goles y 7 asistencias esta temporada.

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El Eintracht acabó la primera parte con dignidad, pero hincó la rodilla en la segunda. Frimpong, en los primeros minutos tras la reanudación, sentenció el choque. No desaprovechó una gran jugada iniciada por Wirtz en el centro del campo y que continuó Boniface con un disparo que repelió Trapp. Sin oposición, recogió el rebote y marcó a placer el 2-0.

Luego llegó la obra de arte de Wirtz, que aún pudo firmar un doblete que impidió el larguero de la portería del Eintracht. No lo consiguió, pero suya fue la foto en una victoria del Bayer Leverkusen con la que seguirá fuerte en el liderato de la Bundesliga. (D)