David Hurtado es seguidor de Jefferson Pérez, un “ídolo” al que espera emular, pero al que también su profundo respeto lo impulsa a intentar superar.

Como Pérez, único medallista olímpico nacional, el andarín capitalino llega a sus primeros Juegos Olímpicos con 22 años y en busca de una presea en los 20 kilómetros, aunque Hurtado aclara que Tokio 2020 es solo “la puerta” para “lo que se pueda lograr más adelante”.

¿Cómo define su proceso de clasificación a Tokio 2020?

Muy peleado, pero siempre tuve presente que teníamos la capacidad de lograrlo, de materializar un sueño que perseguimos desde 2019 cuando subimos a la categoría sénior.

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¿Se planteó el reto olímpico a solo un año de los Juegos?

Sí. Asumimos este gran reto, pero el 2020 fue un año perdido (por la pandemia) y este año reorganizamos las competencias. El objetivo no era solo tener buen ranking sino cumplir con la marca mínima, porque al cerrar el 2019 ya estuve en posición de clasificación por ranking y lo conseguimos en el Gran Premio de La Coruña (junio) con un noveno lugar, en 1 hora 20 minutos 37 segundos.

Busca igualar a Jefferson Pérez, pero ya superó algunos de sus registros históricos.

Siempre fue un referente y estoy tratando de emular sus pasos. He conseguido romper récords de Jefferson, el último en Guayaquil (abril) en 10 kilómetros. Y a eso he sumado marcas similares, pero es otra historia.

¿Encuentra similitudes en torno a sus respectivas carreras?

Llegar a mis primeros Juegos con su misma edad es muy alentador, pero él hizo su historia y yo estoy haciendo la mía. Sé que estoy para superar lo que Jefferson hizo. Le he dicho que lo respeto y admiro mucho, y que también la mejor forma de respetarlo es rompiendo sus récords y superando todas sus actuaciones.

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¿Mantiene alguna relación con el medallista olímpico?

En 2018 tuve la oportunidad de conocerlo por un comercial que realizamos con Biosil. En ese momento me comentó sus experiencias y le hice preguntas que tenía para mi ídolo; temas como su planificación y su pensamiento en el trayecto de carrera. Mantenemos amistad, pero no estamos en constante comunicación. A veces uno que otro mensaje y cuando podemos conversamos, pero siempre he tratado de analizar su técnica y su forma de competir.

¿Y de ese análisis qué destaca?

El no lanzarme al primer lugar desde el inicio de las pruebas, sino ir buscando el momento adecuado, al igual que él lo hizo en (Atlanta) 1996. Estar físicamente listo para el remate, porque ahí se definen medallas.

¿Cuál es su perspectiva con relación al podio en los Juegos?

Ningún deportista se para en la línea de salida pensando en no ganar, pero en mi caso hemos analizado estadísticas reales de competición. Con eso nos ubicamos entre los 15 mejores del mundo, aunque esperamos superar esos números y demostrar nuestra preparación.

¿Su definición como marchista?

Fuerte mentalmente, un deportista que sabe tolerar el dolor y sabe aprovechar las oportunidades, ahí entra lo que he visto de Jefferson, porque si llego bien al kilómetro 17 estoy seguro de que podré salir a buscar esa medalla, porque los chinos, japoneses y europeos es a esa altura de la carrera cuando definen la prueba.

¿Cómo afectó a su ciclo de trabajo la pandemia?

Para el 2020 mi rendimiento bajó un 40 % por lo del confinamiento y porque no se pudo realizar nuestra preparación normal. Los eventos se cancelaron y no tuvimos un norte a seguir hasta el 2021 para retomar la competencia.

Se perdió un año, así como ahora para París 2024…

Así es, para los próximos Juegos Olímpicos no serán cuatro años de preparación sino tres, antes retrocedimos un año y ahora debemos acelerar uno. La preparación se afectaría en un 25 % por este año menos, pero deberemos ser selectivos y estratégicos para poder llegar a ciertas competencias que tendremos en este ciclo olímpico.

¿Cómo fue el apoyo del Estado con el Plan de Alto Rendimiento?

En el anterior gobierno tuvimos muchas dificultades, no tuvimos un seguimiento adecuado, tuvimos intermitencias. Se cambiaban profesionales y se deshabilitaban procesos, era un retroceso para nosotros porque debíamos empezar desde cero con los equipos multidisciplinarios. En temas económicos siempre hubo retrasos, y de la Federación nos decían que no había presupuesto.

Como deportistas, ¿qué aspiran de la nueva gestión?

Esperamos que esta nueva administración sea diferente, porque un deportista debe tener profesionales disponibles para que lo empujen y ayuden a mejorar su rendimiento.

¿Ha tenido acercamientos con el ministro Sebastián Palacios?

Sí, y se ha esforzado por dar apertura a todos los deportistas. Que te contesten el teléfono es buen indicio, empezando por ahí ya vemos diferencia, más compromiso, un funcionario más involucrado. El tiempo que lleva esta administración es corto, pero con lo que hemos transmitido esperamos que se logre cambiar; hay muchas fallas, pero también habrá voluntad para cambiar.

Jefferson Pérez: ‘Superar las dos medallas olímpicas debería ser el objetivo de los deportistas de Ecuador en Tokio’

Con ir a Tokio usted ya es parte de una histórica participación.

Sí, es la delegación más grande de la historia ecuatoriana en Juegos Olímpicos (48 deportistas), pero lo más importante será que al menos se iguale a otras delegaciones en cuanto a resultados o medallas.

¿Se ve aportando a esos resultados con una medalla?

Ese criterio lo tengo muy reservado con mi equipo porque hay que ser cautelosos. El deseo es conseguir una medalla, pero debemos ser realistas porque todo es un proceso, un paso a paso, porque eso nos orienta a siguientes participaciones. Veo Tokio 2020 como las puertas de todo lo que se pueda hacer en las siguientes ediciones de los Juegos Olímpicos. (D)