La prueba de salto de altura masculina Tokio 2020 captó uno de los momentos más emotivos de los juegos olímpicos de este año. En la competencia, el italiano Gianmarco Tamberi y el qatarí Mutaz Essa Barshim quedaron empatados con la mejor marca.

Igualados, el juez explicó a los competidores que podían disputar un desempate o compartir el oro.

“¿Podemos tener dos oros?”, preguntó Barshim. Así, con la afirmación del juez, los dos deportistas se miraron, se estrecharon la mano y celebraron juntos el triunfo con un fuerte abrazo. Además, marcaron una imagen que quedará en el recuerdo de los fanáticos y los países a los que representan.

Tamberi, de 29 años, festejó en grande, no podía dejar de saltar y gritar. Mostrándose más extrovertido que el qatarí, el italiano abrazó su bandera y mostró su felicidad por haber conseguido el oro en la prueba en la que también había salido campeón europeo en 2016.

Por otro lado, Barshim, había ganado un bronce en Londres 2012, mismo que fue elevado al segundo puesto del podio. En Río de Janeiro 2016 recogió una medalla de plata, y continuó, ganó dos títulos mundiales sucesivos en 2017 y 2019. Su marca personal de 2,43 metros es la segunda más alta de todos los tiempos y sólo está por detrás del récord mundial del ícono cubano Javier Sotomayor de 2,45 establecido en 1993.

Fueron tres los competidores que lograron superar los 2,37. Dos de ellos eran los mencionados Tamberi y Brashim, que hasta el momento no habían registrado saltos nulos. El tercero era el bielorruso Maksim Nedasekau, quien había fallado en intentos previos en los 2,19 y 2,35, obteniendo la medalla de bronce. (I)