Las sensaciones y emociones de siete bailarines se unifican en una sola mandala que pretende tomarse por completo los escenarios del Espacio Muégano Teatro. Con una propuesta que promete ofrecer una experiencia en 360 grados, la compañía En-Avant presenta la obra de danza Mandala, bajo la dirección del coreógrafo y bailarín Max McClure.

McClure explica que se trata de una puesta en escena que responde al sistema de entrenamiento ‘Enfoque dinámico’, metodología desarrollada junto a su esposa, Cindy Cantos. “Es una metodología dancística llamada enfoque dinámico, que intenta, entre otras cosas, desarrollar un lenguaje de movimiento que todos los bailarines pueden manejar por igual (...) Nosotros trabajamos con la textura de nuestro cuerpo a través de un rango de energía”, sostiene el artista proveniente del estado de Arizona y radicado en Ecuador.

Max McClure es el director de la obra de danza 'Mandala', también es parte del cuerpo de baile. Foto: Cortesía de Carlos Borja

Cantos, María Paula Maridueña, Tatiana Palma, Gustavo Gómez, Javier León, Diego León y McClure conforman el elenco que durante cuatro meses se ha preparado para la obra. Participan personas de la compañía y bailarines invitados.

Mandala propone un espectáculo en el que el público va a rodear el escenario, de modo que lo podrá disfrutar desde cualquier perspectiva. “Mi punto de partida fue el deseo de hacer una obra de danza que no tiene frente, casi siempre con la danza escénica hay un público que está de un lado, y los bailarines en el escenario del otro lado. En este caso el público va a rodear el escenario y va a servir de telón de fondo de la obra que estamos presentando y se puede apreciar esta coreografía desde cualquier punto de vista”, especifica.

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“Nosotros en el escenario nunca dirigimos nuestro movimiento o nuestra proyección de energía hacia una sola dirección, siempre estamos cambiando de frente. Entonces tiene esta calidad de que no estamos bailando para una sola dirección, sino para el universo”, añade el artista.

Es justamente por esto que también decidió denominar a la obra MandalaLa mandala me parecía un nombre ideal para lo que estamos haciendo por algunas razones. Primero, una mandala tiene una figura cerrada y dentro de lo cual hay muchos ángulos, muchas figuras geométricas, hasta incluye colores”, dice.

La obra es resultado de un sistema de entrenamiento denominado como 'Enfoque Dinámico'. Foto: Cortesía de Carlos B

La mandala, cuyo significado es ‘círculo’, representa la unidad, la armonía y la infinitud del universo mediante el equilibrio de elementos visuales. En el budismo tibetano las mandalas son elaboradas con arena o piedras trituradas que terminan siendo coloreadas de manera natural. En un ejercicio espiritual, las complejas representaciones que pudieron tomar días y semanas para su realización terminan siendo destruidas por los monjes como símbolo de finitud; mientras que la arena es barrida, guardada en un frasco y lanzada al río. O simplemente las mandalas son llevadas por el viento.

“Eso es como una metáfora que representa mucho, no solo nuestra obra, sino la danza en sí. Nosotros dejamos nuestro espíritu, nuestra energía dancística en el espacio, en el presente, en el ahora, cuando estamos bailando, pero cuando termina no hay nada ahí que sirve de archivo de lo ocurrido. Es algo que se esparce por el espacio y por el universo y se queda en registro”, reflexiona McClure.

“Eso es lo que estamos intentando hacer, dejar algo muy complejo en el escenario, algo que nos une a través de una geometría dancística”, agrega.

Las funciones de Mandala serán este viernes, sábado y domingo, a las 19:30, en el Espacio Muégano Teatro (en callejón Magallanes, a pocos metros de la parada de la Metrovía Jardines del Malecón). Las entradas tienen un costo de $ 10 para público general y $ 5 para estudiantes. Las entradas se pueden adquirir en En-Avant (Bálsamos y Víctor Emilio Estrada). (I)