Dentro de las memorias de la gastronomía ecuatoriana, Dos Hemisferios debe ocupar un sitial especial. Es una empresa que se atrevió a desafiar los cánones establecidos, incluso a la naturaleza. ¿Hacer vino en el trópico? Impensable. Los primeros vinos de Dos Hemisferios que probé, hace probablemente 15 años ya, fueron Bruma, Enigma y Paradoja. Recuerdo haber notado en el primero algunos defectos, algo astringente y con falta de balance en su acidez, estando el Paradoja mucho más evolucionado. Pero aun así en se momento eran mejores que algunos vinos del Cono Sur que estaban en nuestros mercados.