Ubicado en Puerto Santa, Santo Verde llama desde fuera del local con sus colores vibrantes. Paredes amarillas y turquesas hacen juego con el color de las sillas. Las puertas de vidrio permiten verlo. Al entrar el ambiente es tranquilo (si no hay gente), pero en breve llegan los clientes en busca de gasolina en forma de alimento para arrancar su día.

El protagonista del menú, como se puede ‘sospechar’ por el nombre del restaurante, es el verde. La oferta es variada: queso, de queso rumbo, mixto de queso y chicharrón (también en su versión rumbo), con bistec de carne, chorizo y uno especial llamado santo bolón. También hay cuatro variedades de tigrillos, patacones, corviche, empanadas y tortillas. Para los que quieren otras opciones hay ceviches y arepas.

Tigrillo de Santo Verde.

Mis acompañantes y yo nos fuimos por las opciones más obvias: bolones (que parecían balones) y tigrillo. Los botones eran mixtos, llegaron con el tamaño de dos pelotas de tenis fusionadas y con una textura crocante, al igual que los chicharrones. Pedir una porción de huevos es posible, y complementa al platillo. Por otra parte, el tigrillo no es nada seco, más bien, bastante cremoso, así si a usted no le agradan los tigrillos tan humectados, quizá no sea su mejor opción.

En medio de la mesa colocan las salsas de queso y unas de ají con tomate de árbol. Clásicas y necesarias.

Por las bebidas no debe preocuparse, hay ocho variaciones para tomar café, siete tés, además de los cafés fríos. Algo que puede encantar a grandes y pequeños es la leche con milo, la ofrecen caliente y fría. No es nada del otro mundo, pero en este mundo es todo lo que está bien para los que aman la leche con chocolate.

Usted puede visitar el lugar de 08:00 a 15:00, entre semana, y de 08:00 a 13:30 los fines de semana. (I)

Menú de Santo Verde.
Menú de Santo Verde.