El conocido periodista Piers Morgan tenía “libertad de expresión” cuando manifestó el pasado marzo en televisión que no le creía a la duquesa de Sussex tras la entrevista que ésta concedió a la estadounidense Oprah Winfrey, estableció este miércoles el regulador de los medios británicos, Ofcom.

Morgan provocó una polémica al abandonar el estudio de televisión de la cadena ITV mientras presentaba en directo su programa "Good Morning Britain", el pasado marzo, después de criticar con dureza a Meghan Markle, esposa del príncipe Enrique, por confesar en la entrevista con Winfrey que había experimentado problemas de salud mental y que no recibió ayuda de la familia real británica.

Tras el programa de Morgan, Ofcom recibió unas 58.000 quejas por las críticas del periodista a la duquesa, quien, a su vez, también presentó una queja al regulador de los medios.

En un comunicado, Ofcom señaló hoy que, en virtud de la libertad de expresión, Morgan tenía derecho a decir que no creía las afirmaciones de la duquesa y que “restringir sus puntos de vista” hubiera supuesto limitar la libertad de expresión. (I)