La noche del pasado viernes, la orquesta argentina conocida como Camerata Porteña (@camerataportena) brindó un show en el Teatro Sánchez Aguilar de Samborondón (TSA), para conmemorar el centenario del natalicio de una de las figuras más importantes de la música mundial del siglo XX, el argentino Astor Piazzolla. Se suma así a múltiples espectáculos que han venido desarrollándose a lo largo de este 2021 alrededor del mundo.

Marcelo Rodríguez, director de Camerata Porteña: la misión de un compositor es la de seguir evolucionando

Dirigidos por Marcelo Rodríguez Scilla, los músicos se encargaron de interpretar un repertorio que incluía obras clásicas del maestro Piazzolla, como Adiós Nonino, Balada para un loco y Los pájaros perdidos, además de agregar composiciones propias, como Nuevamente y Sueño tango, inspiradas en la música del homenajeado. Mientras compartían anécdotas e historias de por medio.

Entre violines, viola, contrabajo, chelo, guitarra, piano, saxofón y, por supuesto, el infaltable bandoneón, los asistentes pudieron apreciar ejecuciones impecables y prolijas que, según palabras de su director, tienen como principal objetivo que el público pueda dimensionar el aporte y el impacto de Astor en el característico sonido porteño y en la cultura global después de todos estos años. Todo lo cual resalta mucho más luego de su fallecimiento en 1992.

El TSA albergó a una buena cantidad de personas que se dieron el lujo de escuchar la agresividad y sutileza características de melodías que definitivamente fueron creadas por un genio que no temía experimentar y mezclar infinidad de géneros y estilos musicales. Piazzolla lo era todo. Jazz, rock, música clásica y tango, aunque muchos en su época se encargaron de negarle ese membrete de tanguero. Esto motivó al compositor de Libertango a denominar su trabajo como Música de Buenos Aires.

Astor Piazzolla sigue vivo gracias a quienes se encargan de difundir su legado e impronta, más aún en este año tan especial. Si hay palabras que definen a la perfección el concierto ofrecido por la Camerata Porteña, sin duda alguna deben ser estas: un verdadero piazzollazzo. (O)