La influencer peruana Laura Spoya, una reconocida influencer con más de 2 millones de seguidores en Instagram, ha sido el centro de una polémica que involucra a varias personalidades del internet, además de vulneración con el patrimonio cultural peruano.
Todo inicia con el viaje organizado por una marca de cuidado de la piel, al Cusco, al cual también estaban invitadas las figuras Ale Venturo, Ivana Yturbe, Valery Revello, Carolina Breadt, Yamile Rizkallah.
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En el podcast Good Time, Laura explicó que el grupo la ignoraba por haber llevado un atuendo rosa llamativo.
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@goodtimepee Laura spoya vs las Mean girls #lauraspoya #missperu #fashioninfluencer #goodtime
♬ sonido original - Good Time
Ante sus declaraciones, las involucradas defendieron su postura (de ignorar a Spoya por su elección de vestimenta). Justamente en un video de TikTok, que luego fue eliminado por ella misma, Breadt comentó: “Tengo un anuncio a la nación porque le está cayendo mucho ‘hate’ a una amiga mía. Y tengo que aclarar. Fui yo la que dijo que Laura Spoya, bueno, se lo dije en su cara pelada, que tenía un outfit demasiado chillón para subirse las ruinas de Machu Picchu, porque era un calambre en mi ojo, así le dije porque realmente yo me visto neutral” dijo la influencer.
Luego, Laura pidió que no incentivaran más la polémica y no se ha emitido más comentarios al respecto.
¿Por qué las autoridades peruanas quieren investigar a Laura Spoya y al grupo de influenciadores?
Las imágenes que circularon en plataformas digitales muestran al grupo posando en la ciudadela incaica, con atuendos cuidadosamente seleccionados, pero también han encendido las alarmas de las autoridades encargadas de velar por la conservación del sitio.
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Se investiga si, en medio de la producción de contenido, se vulneraron normativas clave que protegen este patrimonio cultural de la humanidad.
El protocolo para visitar Machu Picchu no es meramente simbólico ya que prohíbe expresamente el uso de calzado inapropiado, la promoción de marcas sin permiso, y el ingreso con elementos que puedan comprometer la estabilidad del lugar. Las imágenes del grupo en cuestión podrían evidenciar el uso de tacones, menciones a productos comerciales y otras prácticas fuera de norma.
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Desde el distrito de Machu Picchu, el alcalde Elvis La Torre expresó su preocupación y lamentó que “la influencia que estas figuras tienen sobre sus seguidores puede trivializar la importancia del sitio”, abriendo paso a un comportamiento imitativo que pondría en riesgo el santuario que pertenece a una de las siete maravillas del mundo.
El Ministerio de Cultura, junto con las autoridades locales, evalúa medidas que podrían ir desde la restricción permanente de ingreso para las involucradas hasta el inicio de procesos judiciales, si se comprueba que hubo daño o desacato a las reglas establecidas. La investigación sigue en curso. (E)