La historia de una madre dispuesta a hacer todo por su hijo en un mundo violento, machista y lleno de impunidad inundan el ambiente de la serie protagonizada por la actriz mexicana Damayanti Quintanar, La muchacha que limpia.

“La violencia hacia las mujeres y los feminicidios son una realidad que está sucediendo en nuestro país. Creo que es muy bonito que La muchacha que limpia refleje esa realidad en diferentes clases sociales, de los crímenes, de la injusticia, de la impunidad y creo que se convierte de cierta forma en una protesta”, dice Quintanar en entrevista con Efe.

En un abrir y cerrar de ojos, Rosa se convierte en testigo de manera implícita de un asesinato. Su trabajo es limpiar el lugar del crimen y con ello se verá inmiscuida de forma involuntaria en una red de crimen organizado de la que no le será sencillo salir.

"Tiene muchos lados por donde construirla (a Rosa), por un lado la maternidad y este profundo amor de su vida que es su hijo y por otro, esta obsesión con el orden y la limpieza que tiene que ver con sus miedos y su ansiedad por controlar un poquito todo", ahonda Damayanti.

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Rosa enfrenta la realidad de muchos mexicanos a los que el salario no les alcanza para sostener sus necesidades. Tiene dos empleos en los que trabaja “como loca” y pese a ello no puede costear los cuidados que su hijo enfermo requiere.

Una historia femenina y diversa

Ella es solo una entre la gran diversidad que la serie pone en la pantalla que va desde mujeres de clase alta, jóvenes de clase media que aspiran a la fama y mujeres trans.

Todas ellas, a su manera, son víctimas del sistema machista y violento que las rodea, como el de los estereotipos de belleza, el acoso y abuso de poder, la discriminación, entre otros temas.

Eso ayudó a Quintanar a entender desde la entraña a Rosa, quien asegura "vive en un mundo en el que sus posibilidades se reducen muchísimo, por la diferencia que hay entre cada clase social, el nivel educativo y en el ser mujer", relata.

Después de haber formado parte de la serie El secreto de Selena (2018) en donde dio vida a la asesina de la cantante, Yolanda Saldívar, Damayanti había rogado por un protagónico que la dejara explotar otra faceta como actriz y La muchacha que limpia que estrenó el 20 de este mes en HBO, fue la ventana que ella necesitaba.

"Quería tener esa responsabilidad sobre mis hombros, la pedía a gritos y creo que el universo me la concedió", recuerda.

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La vida de Selena Quintanilla será contada en serie

La actriz colombiana Juana Arias es otra de las mujeres que forman parte de este universo y tuvo que revisitar sus emociones adolescentes para dar vida a Ángela, una joven de 19 años que dará la cara por su hermano.

“Ella es un personaje clave para una de las historias de las que se abordan, se va a ver involucrada con qué pasó con su hermano y llegará a las últimas consecuencias para descubrirlo, aunque tenga que pelearse con su familia”, cuenta Arias.

“Es curioso porque es una chica superfresa (buena posición social) que a su vez tiene este lado guerrero y fuerte”, añade.

Arias celebra la apertura de HBO de abordar con crudeza la realidad y espera que el discurso genere conciencia en el público.

“Tristemente vamos a identificarnos mucho con estos temas y creo que platicarlos hace que cambie la percepción, pocas productoras se arriesgan a contar este tipo de historias, pero creo que HBO tiene esto y hace series más humanas”, menciona.

Justicia y lucha honesta

Una figura masculina esencial que, a diferencia de la gran mayoría de hombres que habita la serie, buscará el camino del bien es el detective Correa interpretado por Gustavo Sánchez Parra (Amores perros, 2000).

“Él es un personaje que perdió todo (Correa), es alguien que se rige por lo correcto y aunque es raro, en el mundo siempre hay gente que quiere hacer las cosas bien”, dice.

Aunque el camino hacia la justicia no siempre es el más adecuado, su personaje siempre defenderá este valor y será en la serie una pizca de esperanza, de que no todo en la vida es malo.

“A veces para llegar a hacer las cosas bien hay que hacer las cosas mal. Él sabe que se tienen que romper las cosas para llegar al destino”, asegura. (E)