Entre aplausos y vítores María Isabel Crespo de Lebed fue anunciada como Mujer del Año y acreedora al premio Rosa de Plata, el pasado martes 5 de marzo, en el evento anual que la revista Hogar organiza desde hace dos décadas. Esta distinción la obtiene luego de su incansable trabajo como comunicadora por más de cuatro décadas.

Ella sin duda alguna es uno de los rostros más reconocidos y queridos de la televisión ecuatoriana, pues desde que comenzó a laborar en los informativos de Ecuavisa en 1980, no ha parado de mantener al tanto de las noticias al país entero.

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Se desempeña como jefa de redacción, información e investigación periodística y productora ejecutiva. Foto: Alexandra Casulo

Llegar a una etapa en su vida en la que siente que ha alcanzado muchos logros la llena de sentimientos. “Siento una emoción inmensa de ser seleccionada para un premio que se considera especial. Estoy muy honrada de acceder a la Rosa de Plata”, comentó en entrevista con Diario EL UNIVERSO durante la gala.

“Este es el reconocimiento a toda una carrera, que se la he dedicado al público y a todas las personas que me han guiado en este camino profesional”, expresó sobre el premio que la tomó por sorpresa.

“Siempre he pensado que ese es un premio reservado para personas que ya culminan su carrera y que han desarrollado toda una vida, pero mirando hacia atrás también me doy cuenta de que he recorrido bastante de la mano de muchas personas que me han inspirado y eso realmente es motivo de gran orgullo”, agregó.

Actualmente se mantiene como presentadora del noticiario Televistazo, y también ha sido reportera, jefa de información y productora ejecutiva.

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Han pasado cuatro décadas desde que María Isabel de Lebed se inició en su labor. ¿Cómo ve el panorama informativo actual?

A mí me ha tocado ser testigo y protagonista. Lo que más puedo destacar en este momento es el desarrollo de la mujer. La participación de la mujer periodista en el quehacer informativo realmente no es un camino que estaba hecho, ha habido muchas precursoras, muchas pioneras del periodismo escrito, radial, televisivo y hoy multimedia.

Me congratula mucho, me llena de orgullo y de satisfacción ver a toda una legión de nuevas periodistas que están dedicadas a cumplir con esta tarea de manera tan profesional, desempeñándose en todos los campos.

Con la placa y la Rosa de Plata que la acreditan como Mujer del Año. Foto: Alexandra Casulo

Me gusta mucho el rol que están cumpliendo periodistas que se formaron en Ecuavisa y que luego se han internacionalizado, como por ejemplo Ruth del Salto, Denisse Molina. Creo que ellas representan a la periodista actual, pues donde quiera que estén, siguen ejerciendo su rol.

¿Quiénes han sido sus mentores y amigos dentro de la televisión?

En Ecuavisa a mí me ayudaron muchísimas personas, especialmente Alfonso Espinosa de los Monteros. Cuando yo me inicié, él era el director nacional de noticias y fue mi primer compañero en el set de televisión. Luego he tenido maestros maravillosos en la reportería y en la producción que me han dado ejemplo de cómo trabajar.

Creo que tener un sentido de trabajo de equipo me ha afianzado mucho en este rol de presentadora y comunicadora, porque siempre es ese el soporte que uno necesita para que el producto informativo tenga excelencia, en todos los aspectos de fondo y de forma.

Su vínculo con el público es multigeneracional.

Siento mucha gratitud con el público cuando me topo con las personas en la calle porque me reconocen. Me siento muy querida y creo que inspiro confianza. Me dicen que les doy las malas noticias de la forma más serena (risas) y me da satisfacción también saber que he informado ya a varias generaciones.

El otro día me conmovió un niño de 11 años que me dijo: “Quiero un autógrafo suyo”. Se lo he dado y me dice: “Es para mi abuelita que está en el cielo”. Realmente me conmovió mucho porque me di cuenta de que son varias décadas y la familia ecuatoriana se ha informado con nosotros durante todo este tiempo. Tenemos también ya una nueva generación que sigue tomando las noticias de fuentes como la nuestra.

¿Cuáles cree que son las responsabilidades del público y del periodista?

Es un deber de un ciudadano estar informado y es un doble deber seleccionar fuentes confiables, porque hoy en día hay muchísima información y también hay que tener ese cuidado para desarrollar un criterio y saber filtrar la información que se consume. Así como los medios tienen una responsabilidad, los periodistas tenemos la nuestra y las audiencias también.

Uno de sus recuerdos más atesorados en la televisión.

Me encantó cuando el 13 de marzo del 2013 estábamos transmitiendo la señal que llegaba del Vaticano, pues adentro se estaba escogiendo al líder de la Iglesia católica. Recuerdo que de repente pudimos ver humo blanco salir en la plaza de San Pedro y ya sabíamos que había nuevo papa. Así anunciaron al papa Francisco y fue una sorpresa mundial. Me alegro mucho de haber estado transmitiendo en ese momento y decir que ya teníamos el primer papa latinoamericano.

Sus próximos planes

Yo siempre tengo planes, tengo proyectos. Además de seguir vinculada a Ecuavisa, en el noticiario Televistazo, estoy enfocada en temas de capacitación y de coaching en la formación de profesionales y de desarrollo de imagen corporativa para empresas e instituciones.

Sigo cumpliendo también desde siempre un rol como voluntaria de la Asociación Escuela de Autorrealización (AEA), en donde nos dedicamos a la formación integral de las personas promoviendo la práctica de la meditación y el yoga, que es mi camino espiritual.

Así, la presentadora cuencana de 63 años se muestra agradecida por el trabajo que ha realizado hasta ahora y por tener el privilegio de acceder a la información, involucrarse con la noticia y finalmente comunicarla al público. (E)