El cohete Ariane 6, que despegó el jueves desde Guayana Francesa en su primer vuelo comercial, colocó en órbita un satélite militar francés de observación.
Después de varios retrasos, incluido uno el lunes en el último momento, el lanzador europeo despegó desde Kourou.
“Ariane 6 y su pasajero, el satélite CAO-3, están en condiciones estabilizadas y seguras”, informó el grupo encargado de la explotación y comercialización del lanzador.
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El lanzamiento había sido abortado el lunes, 30 minutos antes de la hora prevista, debido a un mal funcionamiento de una válvula en uno de los tubos de abastecimiento.
Esta válvula es un “dispositivo pesado” de 150 kg, explicó el presidente ejecutivo de Arianespace, David Cavaillolès.
Las pruebas realizadas antes del lanzamiento “mostraban que teníamos un comportamiento anormal”. Por lo tanto “la única decisión correcta fue interrumpir la cuenta regresiva hasta comprender el mal funcionamiento y solucionarlo”, precisó.
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Inicialmente previsto para diciembre, la misión ya había sido pospuesta al 26 de febrero y luego al 3 de marzo.
El satélite CAO-3 completará la mini-constelación de vigilancia de la Tierra para el Ministerio de Defensa francés y mejorará sus capacidades de inteligencia.
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El satélite permitirá recibir imágenes con resolución extremadamente alta. (I)