Científicos de Reino Unido, Turquía y Catar realizaron un estudio observacional sobre los efectos del COVID-19 en el sistema visual donde evidenciaron que hubo pacientes que registraron daño en el mismo. Los efectos de la enfermedad aún se van descubriendo a lo largo del mundo y su duración es diferente en varios grupos poblacionales.

La publicación se dio a conocer en la revista British Journal of Ophthalmology el pasado 26 de julio.

En el estudio se buscaba cuantificar la morfología del plexo nervioso subbasal de la córnea y densidad de células dendríticas en pacientes con y sin COVID prolongado, que se desarrolla en al menos 10% de personas que se han recuperado de la infección.

Se investigó a 40 personas recuperadas de la enfermedad y 30 participantes de control fueron incluidos en el estudio realizado en un hospital universitario. Los resultados detallaron quienes tuvieron síntomas neurológicos cuatro semanas después de la recuperación presentaban una menor densidad de las fibras nerviosas corneales, es decir, una mayor pérdida y daño. Además, hubo un aumento de las células dendríticas tanto maduras como inmaduras a las 12 semanas.

“En este estudio mostramos un aumento en las células dendríticas corneales maduras e inmaduras en pacientes con COVID-19 que se asoció con una reducción de la densidad de las ramas del nervio corneal. Estos hallazgos son consistentes con un proceso inmune e inflamatorio innato caracterizado por la migración y acumulación de células dendríticas en la córnea central en una serie de condiciones inflamatorias y inmunomediadas”, se señala.

Los investigadores indicaron que los pacientes con COVID-19 prolongado tienen evidencia de daño en las fibras nerviosas que se relaciona con la gravedad del mismo y los síntomas neuropáticos y muscoesqueléticos (pérdida del gusto y del olfato, dolor de cabeza, mareos, entumecimiento y dolor neuropático). También explicaron que el número de participantes del estudio es pequeño y que se requieren de cohortes más grandes. (I)