La piel, al ser el órgano más grande de nuestro organismo, puede reflejar problemas emocionales. Pero, ¿puede un sarpullido ser por estrés o ansiedad?

Pese a que el estrés o la ansiedad son una percepción interna, la realidad es que estos dos problemas emocionales pueden llegar a afectar nuestro exterior.

Incluso, pueden producir una dermatitis o que surjan manchas rojas en la cara debido a las emociones, por el efecto que este tipo de sentimientos negativos tienen en la hormona cortisol, que crea un desequilibrio en la respuesta nerviosa del organismo, según Mundo Psicólogos.

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Actualmente, los estudios revelan que realmente existe una conexión más profunda entre el estrés o nuestro estado emocional con la salud de nuestra piel. Foto: cunfek

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Signos de la depresión que se manifiestan en la piel

Inflamación y piel irritada

Cuando nuestro cerebro está demasiado excitado puede afectar la capacidad protectora de la piel. Puede experimentar manchas rojas en la piel por los nervios, ronchas por estrés, un sarpullido, dermatitis o granitos en las manos por estar estresado.

Acné y piel más grasienta

Este tipo de erupciones en la piel por estrés suelen ser más comunes en mujeres. La razón de que se produzca esta reacción es debido a que el estrés afecta a las señales nerviosas, provocando un desequilibrio hormonal y químico con el que se aumenta la producción de aceite.

Efectos en el cuero cabelludo, cabello y uñas

Las personas pueden rascarse más el cuero cabelludo debido a que puede aparecer un sarpullido en la piel por los nervios, el estrés o la ansiedad. Además, morderse las uñas o arrancarse el pelo puede ser la respuesta de lucha o huida que se experimenta durante un episodio de estrés.

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Este aumento del cortisol se puede traducir, en algunas ocasiones, en algunos efectos como pueden ser manchas en la piel o incluso la aparición de ronchas por estrés o ansiedad. Foto: tylim

Piel más fina y sensible

Al producirse este ‘adelgazamiento’ de la piel, manifiesta moratones, sarpullidos y hasta ronchas por el estrés. Puede ser por el alto nivel de cortisol en la piel que puede llegar a hacerse ‘más delgada’. Esto sucede debido a que el cortisol puede resultar en la descomposición de las proteínas dérmicas lo que se traduce a que nuestra piel sea cada vez más fina.

Curación retardada de las heridas

Esto implica que aumente el riesgo de padecer enfermedades debido a las infecciones o patógenos ambientales. Ante estos efectos, también ralentiza la capacidad natural de la piel para curar heridas, cicatrices y el acné causado por el estrés u otras afectaciones.

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Ojos y párpados con signos de cansancio

La presencia de círculos oscuros alrededor de nuestros ojos y párpados puede ser también consecuencia del estrés. A pesar de que muchos se han acostumbrado a normalizar este tipo de manchas en la piel, la realidad es que esta es una clara señal física de que existe una falta de sueño que puede ser provocada por un exceso de estrés.

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Arrugas y líneas finas

El estrés psicológico puede afectar a la piel de la cara debido a las emociones que experimentamos y transmitimos a través de nuestras expresiones faciales. Es decir, la tensión percibida de forma constante afecta la elasticidad y flexibilidad de nuestra piel, causando la aparición de arrugas.

Manchas en la piel ¿Por enfermedad o estrés?

Para comprobar si se trata de una dermatitis o sarpullido por estrés o por otra afectación puedes hacerte las siguientes preguntas:

  • ¿Cuándo empezaron los síntomas?
  • ¿Has cambiado de detergente para ropa o de jabón?
  • ¿Has comido algo que normalmente no come?

Si no logra identificar una causa física, es probable que esté experimentando manchas, dermatitis, sarpullidos o eccemas por estrés. En estos casos, es importante acudir a un psicólogo profesional.

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Chequéese con un especialista si los síntomas son incontrolables. Foto: Kateryna Kukota

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