Sin él, el niño Diego Armando Maradona nunca habría llegado a audicionar para Los Cebollitas, el primer equipo de fútbol infantil que lo acogió a los 9 años. Otro niño, Gregorio Goyo Carrizo, le consiguió el dinero para que Diego viajara desde su casa en Villa Fiorito (Buenos Aires) hasta la cancha de entrenamiento y lo recomendó positivamente con el director técnico, Francisco Cornejo. Es una de las primeras escenas que recoge la serie autobiográfica Maradona: sueño bendito, estrenada el viernes 29 de octubre en Amazon Prime Video y, aunque pueden existir algunas licencias creativas, la amistad entre Goyo y Diego fue muy real.

“Un día, Goyo le dijo a Cornejo la frase gracias a la cual Maradona entró a la historia: ‘Don Francis, en mi barrio hay un pibe que la rompe’ y el sábado siguiente lo llevó y se trataba de Diego Armando Maradona. Juntos, el 9 (Goyo) y el 10 (Diego), le dieron al equipo un aura especial”, recoge la historia oficial del equipo infantil Los Cebollitas.

La vida de Carrizo se aborda en el documental El otro Maradona (2014), disponible también en Prime Video de Amazon. “Nos conocimos a los 6 años, hicimos la primaria juntos y jugamos en el Argentino Juniors hasta que él fue transferido a Boca. Fue un pequeño sueño que tuvimos de chicos y a lo mejor yo no lo pude cumplir. Hay varias notas de prensa en las que Diego me nombró y eso me llenaba de alegría”, dice al arrancar el documental.

“Más que nada nos divertíamos en la cancha y era como quien le daba el auxilio, porque era el único del equipo que lo conocía más de cerca, con la mirada, ya nos entendíamos (...) y así era como armaba un poco la dupla con él”, recuerda.

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Maradona (d) junto a Los Cebollitas.

Según el documental, Goyo continúa viviendo en Villa Fiorito y es coach deportivo de los niños y jóvenes del sector.

Yo siempre digo que le agradezco a Dios por lo que le dio a él, a mí, Dios me dio una buena familia, unos buenos hijos. Y mi felicidad es esa, no pasa por lo material ni por el dinero, pero sí por mi familia”, expresa Goyo, quien nombró a uno de sus hijos como Diego Armando.

A Gregorio, una lesión lo dejó fuera de las canchas definitivamente, al decidir no continuar con su recuperación física y emocional. Tampoco nadie lo motivó a continuar, asegura, y se convenció de que no volvería a jugar.

Diego Armando Maradona junto a 'Francis', su entrenador infantil durante su tiempo en Los Cebollitas.