Thomas Edward Lawrence (1888-1935), más conocido como Lawrence de Arabia, fue un renombrado héroe británico de la Primera Guerra Mundial. Su protagonismo durante la rebelión árabe (1916-1918), que sirvió para derrotar al Imperio otomano (Turquía) en el frente de Oriente Próximo, lo convirtió en una leyenda viva. Habiendo caído su memoria en cierto olvido, la espectacular película de 1962, bajo la dirección de su compatriota David Lean, lo reintegró definitivamente al panteón de los inmortales.

T. E. Lawrence es el personaje real detrás del filme 'Lawrence de Arabia'. El periodista Lowell Thomas (derecha) lo hizo famoso a través de un reportaje.

El filme grabado durante catorce meses en escenarios de España (Sevilla y Almería), así como Marruecos y Jordania, se convertiría en un clásico, siendo aún considerado como la mayor obra cinematográfica del género épico de todos los tiempos. Con un gran éxito de taquilla, se acreditaría siete óscares, incluidos los de mejor película, dirección y tema musical.

T. E. Lawrence es el personaje real detrás del filme 'Lawrence de Arabia', dirigido por David Lean y protagonizado por Peter O'Toole, con Omar Shariff. El periodista Lowell Thomas lo hizo famoso a través de un reportaje.

El reparto comprendía a actores célebres como Alec Guinness, Anthony Quinn y Jack Hawkins, pero a la vez a dos desconocidos, el irlandés Peter O’Toole (en el papel de Lawrence con quien guardaba notable parecido) y el egipcio Omar Shariff, que, con semejante espaldarazo, se convertirían en estrellas de la pantalla grande.

T. E. Lawrence es el personaje real detrás del filme 'Lawrence de Arabia', dirigido por David Lean y protagonizado por Peter O'Toole, con Omar Shariff. El periodista Lowell Thomas lo hizo famoso a través de un reportaje.

El guion se basó en el libro autobiográfico de T. E. Lawrence, Los siete pilares de la sabiduría, publicado en 1926, considerado a la vez un clásico de la literatura inglesa del siglo XX, que da cuenta de sus aventuras como agente de inteligencia para organizar a las tribus beduinas del Heyaz, región occidental de la península arábiga, a fin de convertirlas en aliadas de la coalición anglo-francesa en contra de la entente turco-alemana.

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La alusión a los siete pilares no es sino una metáfora respecto a emblemáticas ciudades: El Cairo, Esmirna, Constantinopla, Beirut, Alepo, Damasco y Medina, donde se escenificaba el conflicto bélico, siendo a la vez sedes de culturas ancestrales que admiraba por su vocación de arqueólogo.

El extenso libro revela su profundo conocimiento de las culturas semíticas y del pueblo árabe, en particular. Tiene el formato de un diario de guerra que reseña los mínimos detalles de una lucha cotidiana y heroica. La narrativa es amena y depurada, aunque por momentos tiende a una monotonía afín al paisaje desértico que le sirve de trasfondo.

Trama del filme

La película comienza con el accidente de moto que le cuesta la vida y su posterior sepelio, donde un periodista trata de entrevistar a las personalidades asistentes para conocer quién fue el verdadero Lawrence, toda vez que siempre fue huidizo a la fama y repudiaba la cobertura mediática de las supuestas hazañas que le atribuían.

Al iniciar la retrospectiva, el filme da paso a imágenes del desierto ocre con la bóveda de cielo azul, que se tornan sublimes al verse envueltas en los acordes del tema orquestado por el francés Maurice Jarré, cuyas notas exaltan el paraje desolado pero a la vez de una belleza imponente.

A partir de ese momento se hilvana una sucesión de escenas dramáticas que conducen a Lawrence a su encuentro con el príncipe Faysal, hijo del jerife de La Meca, que daría un vuelco a la rebelión árabe, a punto de ser sofocada por los otomanos al final de 1916. El británico compromete apoyo de asesoría militar, armamento y víveres, a cambio de una alianza que permita la derrota del enemigo común. Como recompensa ofrece, según instrucciones de sus superiores en El Cairo, la constitución de un Estado panárabe con Damasco por capital, al final de la guerra.

La empatía entre ambos protagonistas sería la base para dar un vuelco a las expectativas. Lawrence, que había recorrido a pie 2.000 kilómetros de Siria y Palestina en tiempos de paz para elaborar su tesis de grado en la Universidad de Oxford sobre la construcción de fortalezas medievales de los cruzados, hablaba un regular árabe. Calculaba que sabía unas 14.000 palabras, suficiente para una buena comunicación, pero su amigo Feisal se divertía oyéndolo hablar por su improvisada gramática y sintaxis.

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Pequeño de estatura, medía 1,64 m, tenía una resistencia proverbial a la falta de sueño, agua y alimento, lo cual le haría ganar el respeto de los beduinos durante sus marchas por el desierto. Lo apodarían Amir Dinamit o Príncipe Dinamita, por su energía explosiva que convertiría al consejero en caudillo militar. El propio Faysal le recomendó cambiar su uniforme caqui, que era parecido al de los oficiales otomanos, por el turbante árabe que le resultaba familiar por su uso durante sus peregrinaciones académicas.

Estrategias hacia la victoria

El primer triunfo militar de significación fue la captura de Áqaba en julio de 1917, el único puerto que aún mantenían los otomanos en el mar Rojo, que facilitaría un mayor apoyo logístico a la rebelión. Para efectos del filme se construyó un pueblo de 300 casas en el Mediterráneo español para ambientar la batalla.

De este modo la hueste árabe se convirtió en el flanco derecho del general Edmond Allenby, que dirigió el avance de las fuerzas británicas desde El Cairo en dirección a Palestina y Siria. Consciente Lawrence de que no disponía de un ejército regular sino de una banda de nómadas indisciplinados, la empleó estratégicamente para librar una guerra de guerrillas en la retaguardia turca saboteando sus líneas de suministro. Participó en la voladura de 79 puentes y de incontables raíles de trenes.

En una de sus incursiones para espiar las posiciones del enemigo fue apresado. Sin ser reconocido fue objeto de una violación múltiple de la soldadesca otomana que lo traumatizaría de por vida. Por fortuna pudo escapar de sus captores.

Lawrence tuvo una personalidad compleja. Hay quienes lo señalaban de misógino por su aversión al trato con mujeres, actitud que al parecer escondía su homosexualidad. Era callado y parco al hablar, siendo esquivo al mirar a la cara con los ojos azul/grises siempre inquietos. Tenía hábitos vegetarianos siendo totalmente abstemio.

Su rol como líder de la rebelión árabe concluyó con la toma de Damasco en octubre de 1918. Consciente de que sus jefes lo habían engañado al ofrecerle un nuevo Estado, cuando ya estaba decidido el reparto imperial del Oriente Próximo entre Francia e Inglaterra, optó, avergonzado, por retirarse de la carrera militar con grado de coronel.

La escena final de la película capta su profunda decepción al retirarse rumbo a casa en un Rolls Royce, que es sobrepasado por una motocicleta como un simbolismo del director Lean respecto a esta afición que lo conduciría a la muerte prematura a los 46 años. (I)