Ni el amplio conocimiento ni la trayectoria profesional en el área de Seguridad Social le alcanzaron a Jorge Madera para conseguir resultados inmediatos al frente del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) ni de su Banco, el Biess. Tres meses y una semana después de haber sido nombrado delegado del presidente de la República al Consejo Directivo del IESS, Jorge Madera sale de su cargo hablando de presiones que se habrían presentado por parte de mafias. Pese a lo grave de la denuncia, no ha dado nombres ni detalles.

La salida sucede también en medio de reclamos de pacientes por falta de medicinas y la falta de pago del Gobierno al IESS, y una serie de temores sobre la sostenibilidad de la entidad en el mediano y largo plazo.

Henry Llanes, representante de la Asociación de Jubilados del IESS de Pichincha, hace dos reflexiones acerca de la salida de Madera. La primera es que al haber hecho Madera mención a presiones de mafias a su persona e incluso a su familia, la Fiscalía debería intervenir. Lo segundo es que se demuestra que existe una enorme disputa de los recursos de los afiliados, como ha ocurrido en todos los gobiernos.

Explica que estos problemas de estructuras de poder se han visto por décadas en la entidad, pero se han agravado en los últimos años. Los sectores en disputa son compra de medicamentos, manejo de los hospitales. Señala que no hay que olvidar que anualmente se compran entre $ 300 y $ 400 millones en medicamentos, y otros tantos millones en equipamiento de hospitales, en contratación de servicios. También indica que Madera debería mencionar a los que operan a la sombra. Para Llanes, la única manera de depurar el tema sería con un gobierno de los trabajadores y de los jubilados.

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El coronel Alberto Molina, miembro de la Comisión Anticorrupción, quien había sido parte de la Comisión de Contraloría Social que fue creada por Madera para realizar una veeduría a varios hospitales de Guayaquil, dijo que la salida de Madera les ha caído como un balde de agua fría. No lo esperábamos pues se pensaba que iba a haber una continuidad administrativa en la materia. Considera que Jorge Madera era un buen cuadro del Gobierno con experticia y conocimiento.

Explica que los primeros hallazgos de la Comisión pueden resumirse como “la gran tragedia de los hospitales”. Por ejemplo, en el Hospital Teodoro Maldonado Carbo había 600 operaciones represadas, 800 ítems que requería el hospital sin atender. Explicó que el nuevo gerente de la entidad, Francisco Andino, venía trabajando para resolver los problemas en lo interno de la casa de salud. Molina dice que en estos espacios es donde “las mafias” podrían estar actuando a fin de no permitir que las cosas avancen, pero asegura que no se puede decir aquí están o allá están las mafias. Además dice que se veían resistencias pasivas al cambio, una inacción.

Sin embargo, según César Rodríguez, vocal de los empleadores en el Consejo Directivo del IESS, de lo que ha conocido, la salida de Madera se ha dado únicamente por la evaluación que ha realizado el presidente Guillermo Lasso sobre sus colaboradores y cuyo resultado fue que era necesario cambiarlo. Rodríguez consideró que si se hubiesen dado las presiones o amenazas, lo lógico habría sido que Madera acuda a las autoridades competentes para realizar dichas denuncias y pedir protección.

Aunque Rodríguez asegura que entre ambos directivos no había “ni una buena ni una mala relación”, considera que hubo poco trabajo y que en el tiempo que estuvo Madera no se alcanzaron a abordar dentro del Consejo Directivo temas de importancia como una posibilidad de pago de las deudas del Estado al IESS por pensiones, ni los problemas del fondo de salud. Además mencionó que en los hospitales del IESS se habían puesto como gerentes encargados a personas que no estaban funcionando bien.

Desde lo interno del IESS, allegados a Madera dijeron que desde el primer día fue una lucha tratar de realizar cambios por trabas burocráticas. Entre las pocas medidas que logró tomar Madera estuvieron el nombramiento de Francisco Andino como gerente del Hospital Teodoro Maldonado. También la creación, el 12 de agosto, de la Comisión de Control Social para vigilar las acciones en el Teodoro Maldonado Carbo, en el Hospital General del Norte de Guayaquil Los Ceibos, hospitales del Día Efrén Jurado López y Sur Valdivia, así como de los centros de especialidades Letamendi y Central Guayas. Se empezaron a revisar temas en el Hospital Carlos Andrade Marín, la pérdida de información en el Hospital de Portoviejo, a investigar el accionar en la Dirección de Riesgos del Trabajo. (I)

¿Quién reemplazará a Jorge Madera?

Francisco Cepeda Pazmiño, economista de la Universidad Católica, sería la persona que reemplace a Jorge Madera en el cargo. Ayer por la tarde se esperaba su posesión. Según Madera anunció, se buscaría realizar una transición ordenada.

Francisco Cepeda tiene experiencia en el área de administración médica pues ha sido gerente del Hospital de los Valles y de la Clínica de Ojos Santa Lucía. También consta en su hoja de vida que ha sido gerente del Hospital Universitario del Río, en el Austro.

Ahora deberá estar al frente la amplia infraestructura de salud del IESS que cuenta con 101 unidades médicas, 659 dispensarios del Seguro Social Campesino. Sin embargo, también deberá encargarse de otros temas primordiales de la institución, como la sostenibilidad del modelo de pensiones. Los seguros de Riesgos del Trabajo, desempleo, Seguro Social Campesino, entre otros.

Henry Llanes, representante de los jubilados, consideró que el nuevo presidente del IESS puede tener experiencia en el tema privado de salud, pero debe estar claro que es un ámbito distinto al de salud pública y peor aún al de salud del IESS.