La pandemia y la falta de movimiento económico en el país han afectado de alguna u otra manera a los ciudadanos. Si bien varias familias han perdido o reducido su fuente de ingreso, es importante tener un control sobre las finanzas familiares, con esto, permitir el flujo adecuado de dinero y el fomento del ahorro.

Uno de los grandes enemigos de la economía familiar son los gastos invisibles. “Estos gastos son imperceptibles al tratarse de montos menores individualmente, pero que en conjunto suman una cantidad importante cada mes, provocando un desequilibrio en la economía familiar”, explica Elizabeth Arellano, ejecutiva del Programa de Educación Financiera Aprende de Produbanco.

Las finanzas familiares cuentan con algunos factores como los ingresos, los gastos, los activos, los pasivos y una serie de riesgos económicos que pueden influir en la economía.

“Para mantener equilibradas las finanzas familiares, es necesario seguir un proceso completo, que involucra la planificación, la autoevaluación, el establecimiento de objetivos, la ejecución de ciertas actividades, el monitoreo, la evaluación y medición de nuestros movimientos”, comenta el decano y docente de Finanzas de la Universidad del Río, Francisco Parodi.

Tipos de gastos invisibles

  • Entretenimiento: Generalmente relacionada con productos o servicios de los que se puede prescindir o contratar en conjunto con otras personas, por ejemplo: plataformas de streaming de video o música, los paquetes de telefonía móvil.
  • “También existen algunos gastos altos en los paseos familiares que son posibles de evitar. Por ejemplo, los pagos de desayunos, almuerzos y snacks en un viaje corto pueden resultar costosos para una familia de más de tres integrantes. Sin embargo, este dinero se puede ahorrar llevando comida de casa y bocadillos saludables comprados previamente”, explica la especialista Arellano.
  • Compras online: “La clave está en realizar las compras necesarias y de productos de primera necesidad en una sola tienda virtual. Así se paga una sola tarifa por los gastos de envío y comisiones”, señala Elizabeth Arellano. Además, se pueden reducir los pedidos a restaurantes.
  • Gastos impulsivos: Aquí entran situaciones como la compra de golosinas o prendas de vestir que no son necesarias.
  • Gastos por descuidos: “Estos responden a situaciones que se pueden evitar pero que al no ser así generan pérdidas económicas”, indica la especialista Arellano. Por ejemplo, atrasos en el pago de las tarjetas de crédito o multas de tránsito.

Cómo mantener las finanzas familiares

Se recomienda seguir el método PERC:

  • Posponer: Consiste en postergar los gastos o compras que no son necesidades inmediatas.
  • Eliminar: Se refiere a identificar los rubros innecesarios y destinarlos a otros fines productivos (bajar el nivel de deuda o crear un fondo de emergencias).
  • Reducir: Todos los valores en los que sea posible disminuir el presupuesto destinado, estableciendo límites para cada mes.
  • Conservar: Los gastos necesarios como vivienda, alimentación, transporte, salud, educación.

Recuerde que la mejor manera de conservar una economía sana en el hogar es planificar los gastos basados en los ingresos. Este tiempo de pandemia a causa del coronavirus ha sido una situación que ha permitido a la humanidad completa evaluar nuevas posibilidades para mantener la economía, sobre todo en hogares donde se ha perdido el empleo.

Por eso, la especialista Arellano aconseja poner en práctica el consumo inteligente, es decir, tomar decisiones correctas a la hora de comprar un bien o servicio mediante la comparación y análisis de precios y alternativas. La clave es elegir únicamente lo indispensable y aquello que ofrece los mejores beneficios.

Evitar las compras por impulso, ya que estas generalmente no obedecen a una necesidad sino a un gusto o a factores como precio bajo, publicidad o recomendación. (F)