El ahorro en la planilla de energía eléctrica ha sido clave para quienes han instalado paneles solares como generadores de electricidad. En un hogar, por ejemplo, de los $ 800 que pagaban con el sistema normal ahora cancelan $ 43; en otro, en Quito, se ahorran $ 480 al año tras la implementación de un termotanque.

Para ellos, aunque se requiere seguir un proceso, cumplir con requisitos y el presupuesto destinado, es significativo el costo-beneficio y es lo que predomina.

El trámite dura aproximadamente un mes y medio, mientras que una semana tomó instalar 80 paneles solares en una casa en Samborondón. La inversión fue de unos $ 20.000 en este nuevo sistema. Su propietario cuenta que la planilla de energía eléctrica ahora bordea los $ 43 frente a los $ 800 que pagaba con el antiguo sistema.

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El retorno de lo invertido, dice Mario (nombre protegido), se vería entre cinco y siete años. “El uso de los paneles solares fue básicamente porque yo me cambié de Guayaquil a Samborondón y en este último la luz sí es bastante más cara de lo que cuesta en Guayaquil. Viendo el costo-beneficio decidimos instalar una planta solar”. El tiempo de vida útil es de 25 años.

Para poner en contexto cómo fue su proceso de instalación, explica que en una etapa de la construcción cuenta con un medidor provisional y cuando se termina, tras una inspección de CNEL, le entregan el medidor definitivo, que es de dos vías cuando ya se tiene instalada la planta solar.

Una vez completado el proceso, el sistema que tiene instalado no alimenta directamente de electricidad a sus electrodomésticos, porque para eso se requiere un sistema de guardar en baterías y eso es extremadamente caro, por lo que en su caso con su sistema genera electricidad y si genera más de lo que consume, “eso va directamente a las líneas de CNEL”.

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Por ejemplo: si genera 1.000 kilovatios y consume 900, los 100 restantes se destinan al sistema general de CNEL.

Lo ve conveniente sobre todo para las nuevas construcciones, y comenta que deberían darse incentivos, préstamos especiales, pues debido al costo “la gente un poco se asusta”. Y anota otro punto clave: el estiaje latente, que pone en apuros la generación hidroeléctrica, mientras que Guayaquil es una ciudad que tiene luminosidad suficiente, incluso la ubicación geográfica de Ecuador hace que tenga una alta luminosidad los 365 días del año.

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En Quito también se opta por la energía solar. Uno de los usuarios instaló en su vivienda un termotanque en lugar del calefón eléctrico. La inversión fue de $ 1.490. Cuenta que su factura disminuyó $ 40 mensuales, por lo que anualmente ahorra $ 480.

Ahora no se preocupa cuando hay cortes de electricidad, porque el agua se mantendrá caliente. “Sé que nunca se acabará el agua caliente de mi piscina. Además del ahorro económico tan significativo que ha sido beneficioso para mí”.

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Los calentadores de agua son dispositivos que permiten aprovechar la luz solar transformada en energía para calentar diferentes tipos de líquidos, principalmente el agua, y pueden ser usados para diferentes tareas del hogar: en las duchas, la lavadora, lavavajillas o cualquier otro aparato que necesite agua caliente, así como para las piscinas, indica el gerente de proyectos de República del Sol, Juan Carlos Reyes.

Según los proveedores, entre los beneficios del calentador de agua solar consta que son 100 % ecoamigables y el mantenimiento es simple. Foto: Cortesía

En Quito y Cuenca, la demanda de los termotanques cada vez es más alta por la necesidad del agua caliente y la conciencia ecológica que tienen allí, comenta Reyes. En Guayaquil también ha notado un aumento importante.

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Desde los $ 750 va el costo de los termotanques, que para su instalación se requiere que la vivienda tenga tuberías de agua caliente y que su techo sea resistente para soportar el peso (desde 150 kilos).

Las luminarias solares también se van haciendo espacio en el mercado, según el CEO de Sun Conservation, Luis Calderón, quien indica que este sistema consta principalmente de tres componentes claves: paneles solares, baterías y luminarias ledes.

De acuerdo con Calderón, los sistemas de iluminación solar se pueden implementar en cualquier espacio que se requiera iluminación y se pueda acceder a la luz solar, entre ellos, vías públicas (calles, carreteras, autopistas); parques y áreas recreativas, estadios y complejos deportivos; industrias y áreas comerciales; patios residenciales y jardines, estacionamientos y garajes; instalaciones educativas y campus; y áreas rurales y remotas.

Reyes y Calderón coinciden en que el ahorro con este sistema es “significativo” en recursos y electricidad.

De acuerdo con Reyes, en proyectos que se están iniciando se podría ahorrar en cableado, soterramiento, mano de obra, transformadores, etc., por lo que en comparación con todo este montaje, la instalación de la iluminación solar aumentaría solo el 10 %, con la ventaja de que la disfrutará por 20 años sin pagos de consumo.

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Calderón desglosa el ahorro en tres puntos:

  • En instalación un 25 %, porque las luminarias solares vienen con todos los componentes y eso elimina cableado adicional.
  • En consumo de electricidad cercano al 50 %.
  • En consumo de alumbrado público puede variar según diferentes factores. Comparando las luminarias solares con las LED, que están conectadas a la red eléctrica, los sistemas de iluminación solar pueden lograr un ahorro estimado del 5 % al 10 % en el consumo total de energía del alumbrado público.

La inversión aproximada para la instalación de sistemas de iluminación solar está entre $ 300 y $ 800, según Calderón, quien añade que los costos pueden variar dependiendo del tamaño del proyecto, la ubicación geográfica, la calidad de los componentes y los proveedores seleccionados.

Reyes indica que el costo va desde los $ 250, dependiendo de los espacios que deseen iluminar. (I)