El trabajo doméstico es uno de los más afectados por la pandemia. El cierre de empresas causó la pérdida de empleo de uno de cada diez empleadores en los países de la región. Y el escenario en el servicio doméstico fue peor: una de cada cinco trabajadoras remuneradas del hogar se quedó sin trabajo.

Los datos son parte del último informe de Coyuntura Laboral elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que muestra cómo “todos los países de la región sufrieron un impacto negativo sin precedentes. El PIB regional registró una contracción del 7,1 %, la mayor del último siglo”. La tasa de desocupación regional aumentó 2,1 % y llegó al 10,5 % en promedio. Es decir, “superó los dos dígitos en 2020 por primera vez en más de una década”.

La contracción del servicio doméstico -que representa un alto nivel de ocupación femenina- se topa con ese otro efecto negativo de la crisis sanitaria que cita el informe: el mayor impacto que tuvo en la ocupación y la participación femenina, “lo que supone un gran retroceso respecto de los avances observados en la participación laboral de las mujeres”.

Entre 2019 y 2020, la fuerza de trabajo se contrajo un 5 % entre los hombres y un 8,1 % entre las mujeres, mientras que las tasas de ocupación lo hicieron un 7,2 % entre los hombres y un 10,2 % entre las mujeres.

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Ese escenario de la región fue más negativo en Ecuador, según la secretaria general de la Unión Nacional de Trabajadoras del Hogar y Afines (Untha), Lenny Quiroz. “De diez mujeres, ocho se quedaron sin empleo”. Aunque -conforme se fueron reanudando las actividades- ahora estima que de esas ocho trabajadoras de su sector que pasaron al desempleo durante la pandemia, seis han ido retomando su actividad laboral, pero sin seguridad social, menos de ocho horas de trabajo y baja de sueldos.

Informe de Coyuntura Laboral elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) muestra cómo todos los países de la región sufrieron un impacto negativo sin precedentes.

Este gremio de trabajadoras del hogar -que a nivel nacional tiene 300 afiliadas- espera que la mesa interinstitucional de la que son parte se mantenga activa y el nuevo Gobierno también firme el acta de compromiso para analizar la situación del sector.

Una diferencia de esta crisis respecto a anteriores episodios de contracción económica regional, es que esta vez la destrucción de puestos de trabajo no asalariados fue proporcionalmente más significativa que la observada a nivel del empleo asalariado. Es decir, el empleo no asalariado no sirvió como amortiguador de la pérdida de empleos asalariados. Incluso, la destrucción de empleo fue más profunda en el empleo informal que en el formal, sobre todo al inicio de la pandemia. El impacto relativamente mayor en el empleo informal se debe, en gran parte, a que el empleo formal se benefició de políticas públicas destinadas a proteger el vínculo laboral, como las suspensiones o reducciones de horario combinadas con subsidios estatales o prestacionesde los seguros de desempleo en algunos países.

Trabajadoras del hogar sin empleo y con poco alimento

Y en cuanto a las ramas de actividad, el mayor impacto fue en los sectores económicos más afectados por el descenso de la actividad económica y las medidas de confinamiento o limitación del trabajo presencial.

La contracción del empleo en 2020 fue mucho más profunda en sectores como hotelería (19,2 %), construcción (11,7 %), comercio (10,8 %) y transporte (9,2 %), que en conjunto concentran cerca del 40% del empleo regional. La industria (8,6 %) y otros servicios (7,5 %) también registraron contracciones, mientras que en agricultura la pérdida de empleos fue comparativamente menor (2,4 %).

Con casi $ 3.000 millones en pérdidas el turismo no encuentra su ‘cura’ para los efectos de la pandemia

“Si bien la dinámica de pérdidas generalizadas de empleo por ramas de actividad es nueva respecto de otras crisis, en que los efectos negativos estuvieron más focalizados en pocos sectores, la intensidad del impacto en sectores como la hotelería, en que se perdió casi uno de cada cinco empleos, pone en evidencia las dificultades que la transición a la pospandemia implicará para la recuperación del empleo en sectores altamente afectados por las medidas de confinamiento y la reducción de la demanda”, indica el informe que incluye recomendaciones.

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¿Cómo recuperar y generar empleos de mejor calidad?

- Instrumentos como los seguros de desempleo, junto con las políticas de capacitación e intermediación laboral, son muy importantes para, por un lado, sostener los ingresos de los desocupados y, por otro, facilitar el retorno al mercado laboral de las personas que se encuentran fuera de la fuerza de trabajo o están desocupadas.

- Promover la inversión pública y privada con alta intensidad de mano de obra, especialmente en los sectores más afectados en cada país, de manera que la reactivación del tejido productivo en esos sectores acelere la demanda del empleo a nivel sectorial.

- Sostener políticas sociolaborales que garanticen pisos de protección social de los trabajadores y políticas de ingreso para los informales y sus familias durante las siguientes olas de la pandemia y en la pospandemia.

- Para recuperar la dinámica laboral femenina prepandemia, priorizar las medidas que fortalezcan las políticas e instituciones de los sistemas de cuidado, tanto en términos de educación como de salud. Las razones estructurales que marcan el mayor peso en las mujeres del cuidado de personas mayores, niños y enfermos se habrían exacerbado durante la pandemia.

El camino laboral de inmigrantes de la región son las plataformas digitales

En moto o en bicicleta, los repartidores trasladan comida, medicamentos y hasta repuestos de carros. Miles se han comprado este medio de transporte para dedicarse a las entregas a domicilio.

En los países que presentan una migración laboral reciente significativa se observa entre los trabajadores de plataformas de ejecución local una elevada proporción de inmigrantes, sobre todo procedentes de Venezuela.

Por ejemplo, el 17 % en Colombia, el 11 % en Costa Rica y el 15% en República Dominicana. Pero ese porcentaje suele ser mucho más alto en los casos de plataformas con menores barreras de acceso, como las de reparto, mientras que entre los trabajadores de plataformas que requieren una inversión de capital considerable, como las de transporte de personas, esa proporción es menor.

Por ejemplo, en Argentina, entre 66 % y 84 % de los trabajadores de plataformas de reparto son inmigrantes recientes, mientras que entre los conductores de vehículos vinculados a plataformas digitales solo entre un 5 % y un 15 % lo son.

En Chile, alrededor de un 70 % de los trabajadores de reparto y alrededor de un 10 % de los conductores vinculados a plataformas son migrantes.

Así lo detalla el informe de Coyuntura Laboral de Cepal y OIT, en el apartado sobre Trabajo decente para los trabajadores de plataformas digitales en América Latina.

Plataformas digitales de reparto obtienen en Ecuador puntajes bajos en indicadores de trabajo justo, según estudio

El informe menciona la publicación Precarización laboral en plataformas digitales. Una lectura desde América Latina, Friedrich-Ebert-Stiftung Ecuador. “Según encuestas citadas en varios capítulos de Hidalgo Cordero y Salazar Daza (2020), entre los repartidores que trabajan en plataformas digitales la proporción de inmigrantes es del 66 % en el Ecuador y el 73 % en el Perú”.

Para los organismos internacionales, si bien existe un alto grado de heterogeneidad en las condiciones laborales de los trabajadores de las plataformas digitales, en general esta modalidad de trabajo se caracteriza por un elevado incumplimiento de los criterios del trabajo decente: presenta inestabilidad de trabajo e ingresos, una significativa proporción de tiempo no remunerado, largas jornadas de trabajo y la ausencia de protección sociolaboral.

Entre los trabajadores de las plataformas de ejecución local, los principales motivos de descontento suelen estar relacionados con el nivel de ingreso (pago bajo y alta comisión de las plataformas), mientras que entre los trabajadores de las plataformas de ejecución global se mencionan aspectos como los atrasos en los pagos y la fuerte competencia para obtener trabajo.

Las características de este trabajo varían considerablemente, sobre todo entre el trabajo en plataformas de ejecución global (generalmente accesible para personas con habilidades digitales) y de ejecución local (que suelen tener barreras de entrada más bajas), pero también entre las diferentes plataformas de ambos tipos. Sin embargo, el trabajo de ambos tipos de plataformas muestra una serie de características que indican el incumplimiento de varios criterios del trabajo decente y una alta precariedad laboral, sobre todo en las modalidades del trabajo en plataformas de ejecución local, refiere el informe. (I)