Esmeraldas

Marianella Avellán se graduó en Ciencias Sociales en una unidad educativa de Quinindé (Esmeraldas) en el 2020. Se registró para rendir el test de ingreso de la Senescyt para continuar sus estudios de tercer nivel en Jurisprudencia.

No fue admitida en el proceso para los aspirantes y hasta tanto continúa a la espera o que se reabra la extensión de la Universidad Técnica Luis Vargas Torres en este cantón, que se encuentra cerrada desde el 2015.

Aurelio Soto suspendió sus estudios en auditoría en la extensión de la universidad esmeraldeña que tiene desde hace varios años en La Concordia, provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas. La pandemia del COVID-19 y la falta de oportunidad de trabajo lo obligaron a dejar sus estudios de tercer nivel.

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Rumbo a la universidad. Estos son los procesos de admisión que tienen centros particulares en Ecuador y en el extranjero

Es por ello que el comité de estudiantes y aspirantes de Quinindé pidió una reunión con el rector Girard Vernaza y los cuatro asambleístas de la provincia de Esmeraldas.

Freddy Montenegro, presidente de esta comisión, recordó que si no hay posibilidades de reabrir la extensión, sería posible crear paralelos con diferentes especialidades. Para ello, los aspirantes gestionarían para conseguir un laboratorio de computación para sus prácticas.

El edificio actual de la sede universitaria de Quinindé está cerrado, donde están guardados pupitres, pizarrones, refirió. Antes de su suspensión había carreras de Administración de Empresas, Auditoría, Sistemas, Educación, Comunicación Social, y otras.

Edificio de la extensión de la Universidad Vargas Torres, en Quinindé, se encuentra abandonado. Foto: Cortesía

“Alrededor de unos dos mil bachilleres se gradúan en las unidades educativas de este cantón y los que tienen posibilidades económicas continúan los estudios superiores en Manabí u otras ciudades”, explicó Galo Zambrano, empresario y abogado de esa localidad.

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Por ello se unió como gestor del comité de reapertura y solicitó la participación de las autoridades locales en apoyo para la educación superior que requieren los bachilleres esmeraldeños.

Inconvenientes por recorte de presupuesto

La Universidad Luis Vargas Torres recibía un presupuesto de $ 25 millones hace ocho años y en la actualidad es de $18 millones, explicó Estuardo Quiñónez, coordinador académico, asignación que sería insuficiente para atender a unos catorce mil estudiantes, tres mil de ellos en admisión en el presente semestre.

De este presupuesto se asignarían $ 3 millones a la extensión de La Concordia, creada antes de que este cantón fuera anexado a la provincia de Santo Domingo, inconveniente que impide reabrir también los paralelos de San Lorenzo del Pailón, Rioverde y Muisne.

El Consejo de Educación Universitario tiene aprobada la reapertura en Quinindé, pero no hay presupuesto para contratación de docentes y servicios, agregó Quiñónez.

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Juegos infantiles que instalaron en San José de Chamanga (Muisne) egresados de Ingeniería Mecánica de la Universidad Vargas Torres. Foto: El Universo

Algunas aulas de las cinco unidades académicas de los campus universitarios de Nuevos Horizontes y Mútile no abastecen para recibir más alumnos en cada ciclo académico. A esto se suma que estos edificios sufrieron afectaciones por los sismos de marzo de este año, refirió el rector Girard Vernaza.

Mientras, los egresados de la Facultad de Ingenierías y Tecnologías (FACI) construyen juegos infantiles que los instalan en las parroquias rurales, como prácticas profesionales y apoyo a la comunidad. También contribuyeron con la confección de túneles de desinfección y lavamanos, en la pandemia de COVID-19.

Institutos tecnológicos

La creación de institutos tecnológicos en la provincia de Esmeraldas habría recomendado la Secretaría de Educación Superior Ecuador (Senescyt) por la falta de presupuesto estatal para centros de enseñanza superior.

Así lo reveló el asambleísta Javier Ortiz en la reunión que mantuvo en esta institución con autoridades de la Universidad Vargas Torres, en Quito, el año pasado.

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La provincia requiere de profesionales de tercer nivel en biología marina, ciencias del mar, petroquímica, industria naval y otras, para la minería, refinería, pesca, agricultura, ganadería y turismo.

Un 16 % de bachilleres llegan de otras partes a estudiar la universidad en Guayaquil; muchos se gradúan y echan raíces en la urbe

En la capital esmeraldeña funcionan con modalidad presencial las universidades Católica y Vargas Torres, y otras tres con estudios a distancia. Padres de familia, como Elena Tenorio, deben tener un promedio de $ 500 mensuales para que su hija continúe sus estudios en una universidad de Chimborazo.

Mientras que Graciela Cantos se mudó de Esmeraldas para ayudar a su hija que está por graduarse en una universidad del Tungurahua, en donde tiene un emprendimiento como nutricionista.

Otros jóvenes que no tienen esa oportunidad de ingreso a las universidades buscan una opción en el deporte, conducción de vehículos, emprendimientos, pesca artesanal o actividades delictivas. (I)