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Cien años de la masacre obrera: La presencia femenina en la lucha de los trabajadores. Mujeres continúan luchando por sus derechos

Las trabajadoras ecuatorianas tienen casi las mismas trabas para organizarse como hace cien años, pero afirman que seguirán luchando por sus derechos.

Cien años después de la matanza obrera de 1922, las mujeres siguen levantando su voz por los derechos de los trabajadores. Foto: Mujeres por el Cambio

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Las mujeres han tenido un rol protagónico en la lucha obrera del Ecuador aunque, lamentablemente, en ocasiones solo se les da el papel de cuidadoras y sanadoras de los hombres que se manifestaban a favor de los derechos de los trabajadores.

La historia de nuestro país nos indica que mujeres como Tomasa Garcés, América Lastenia Delgado, Heraclía de Lombeida, Clara Aurora de Freire, Rosario González, Mercedes de Rojas, Ofelia Merchán, Clara Rodas fueron grandes luchadoras por la reivindicación de los derechos obreros.

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Además, existieron organizaciones como el centro Feminista La Aurora y el centro feminista Rosa Luxemburgo que buscaban reivindicar el papel de la mujer en la sociedad y su inserción en el ámbito laboral, económico y político. El primero se creó en 1918 en Guayaquil y tuvo una revista con el mismo nombre. Fue dirigido por Heraclía de Lombeida, y su fundadora fue Clara Aurora de Freire.

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El segundo se fundó en 1920. La organización femenina era de tendencia anarquista y socialista, y tomó el nombre de la revolucionaria polaco-alemana, Rosa Luxemburgo, que fue asesinada por militares de extrema derecha durante la fallida revolución alemana de 1919. Las integrantes de la organización fueron Rosario González, Mercedes de Rojas, Ofelia Merchán, Clara Rodas, Virginia Sarco, Vicenta Rodríguez, Lucilinda Pacheco, Lidia Herrera, Mariana Moncayo, y Sira Casares, estas dos últimas eran colaboradoras bajo seudónimo del periódico El Proletario.

Fue una de las organizaciones que participaron activamente en la huelga de noviembre de 1922, muchas de sus integrantes fueron asesinadas en la masacre del 15 de noviembre. En tanto, en octubre de ese año Tomasa Garcés y América Lastenia Delgado apoyaron la huelga masiva de obreros ferroviarios y se pararon en las vías del tren para impedir que los vagones se muevan.

En las protestas de noviembre de 1922 las organizaciones feministas también tuvieron un rol protagónico. Foto: Archivo

Las ecuatorianas también han sido grandes protagonistas de huelgas. En septiembre de 1949 las trabajadoras de la empresa Inca Sedalana, ubicada en Quito, paralizan sus actividades en demanda de mejoras salariales y de las condiciones de trabajo, cumplimiento de las 8 horas laborables, derecho a que las trabajadoras que sean madres tengan un sitio donde poder alimentar a sus hijos, mejorar las condiciones sanitarias de la empresa.

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Este hecho es considerado en la historia del movimiento popular y de las organizaciones femeninas como la primera huelga industrial femenina del Ecuador.

Pese a todos estos antecedentes de lucha, las mujeres han sido históricamente minimizadas, dice Virginia Pinela, presidenta de la Federación Democrática de Trabajadores del Guayas y secretaria de la mujer en la Unión General de Trabajadores del Ecuador.

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Afirma que existen historiadores que han tratado de relegar a la mujer siempre del lado de las “salvadas, de las rescatas o de las cuidadoras”, pero aclara que no ha habido revolución o conquista laboral sin la presencia protagonista de las mujeres.

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Recordemos que nosotros vivimos en una sociedad capitalista y machista donde a las mujeres, por cultura, nos ha relegado a ciertos roles como el cuidado del hogar y la familia. Entonces, al momento de ejercer funciones que históricamente han hecho los hombres esto genera incomodidad. Esta sociedad machista no puede entender que la mujer no es el florero de una casa sino el pilar fundamental de la sociedad”, dice.

Esto también se suma a cierta resistencia que hay dentro de algunos sindicatos que no promueven la participación de sus agremiadas en puestos de mando o de toma de decisiones: “No son todos. En las organizaciones donde estoy se reconoce la verdadera labor de la mujer y sus logros, pero hay sectores que todavía ven con desagrado que nosotras nos vayamos vinculando a la lucha política, social, sindical”, añade.

A esto se suma a las autoridades y empresarios machistas que también tratan de minimizar el rol de la mujer como dirigente sindical tanto que en algunas ocasiones se niegan a conversar con ellas, afirma Gabriela Méndez, de la organización Mujeres por el Cambio.

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La dirigente indica que actualmente las mujeres también tienen trabas para organizarse y reunirse, por lo que deben hacerlo fuera de sus espacios de trabajo, ya que constantemente son amenazadas con ser despedidas y esto también ha alejado a las trabajadoras de sus gremios.

Somos mal vistas por los patronos por ejercer nuestro derecho a la organización y por eso en Ecuador no existen muchas organizaciones sindicales dirigidas por mujeres. Otro tropiezo al que nos enfrentamos es que muchas no quieren asumir temas sindicales porque deben, por el rol histórico que nos ha dado la sociedad, cuidar de los niños, el hogar y trabajar, y ven como una tarea más”, señala.

Actualmente las mujeres denuncian que todavía son discriminadas y perseguidas por ejercer el derecho de asociarse. Foto: Mujeres por el Cambio

Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), en septiembre de 2022, la tasa de empleo adecuado se ubicó en 42,0% para los hombres y 26,6% para las mujeres en Ecuador. Además, la tasa de desempleo se ubicó en 4,8% para las mujeres y 3,5% para los hombres.

Estas cifras son alarmantes y por eso los sindicatos y organizaciones de mujeres deben de seguir luchando, coinciden Pinela y Méndez. Estas estadísticas confirman que no solo el machismo es uno de los problemas que afecta a las ecuatorianas.

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“Las mujeres también hemos derramado sangre por los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Un ejemplo claro fue que cerca de 200 mujeres fueron asesinadas el 15 de noviembre de 1922. Aunque traten de minimizar nuestra lucha, los hechos históricos demuestran nuestra valentía y que seguiremos luchando”, indica Méndez. (I)

Datos históricos: Freddy Avilés

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