Estrellas de cine, cantantes, premios nobel, futbolistas, empresarios… han pasado por el Centro Histórico de Quito, compartiendo la experiencia que otorgan la magia y la tradición de su gente, calles, museos, iglesias, edificios centenarios. Y hoteles de lujo, donde el hospedaje puede costar entre $ 200 y $ 500 por noche.

Según los datos de la Empresa Metropolitana Quito Turismo, en el casco colonial existen 28 hoteles catalogados en categorías de dos a cinco estrellas.

Los cuatro más exclusivos del Centro Histórico -Casa Gangotena, Plaza Grande, ILLA Experience Hotel y Mama Cuchara- le abrieron sus puertas y secretos a EL UNIVERSO. Sus ejecutivos cuentan con orgullo sus planes e historia. Coinciden en que no fue necesario inventarse una ciudad, como suele ocurrir con ciertos proyectos turísticos, sino apostar por sacarle provecho a las oportunidades que otorga la riqueza cultural y arquitectónica de la capital ecuatoriana.

De un “milagro” nació ILLA Experience Hotel

En el barrio de San Marcos, en medio de las casas antiguas de la calle Junín, pero con las fachadas bien mantenidas, se destaca una puerta de madera que llama la atención a cualquiera. Es de madera y es enorme, de más de 2 metros de alto. Al cruzar el umbral, está un patio y una pileta rectangular, con agua cristalina y un mosaico de piedras de diferentes tonalidades de azul.

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QUITO (25-11-2021).- En el barrio San Marcos, se encuentra el hotel Illa. Foto: Carlos Granja Medranda

En los tres pisos del ILLA Experience Hotel (en 1.200 metros cuadrados) hay diez suites. “Son solo diez, no necesitamos más para brindar una experiencia única de las instalaciones y el barrio, todo confluye”, dice su gerente, Marcel Perkins.

Cada piso ofrece diferentes ambientes, con el fin de recrear distintas épocas de la arquitectura: colonial, republicana y contemporánea.

El hotel es el resultado de “un milagro caído del cielo”, dice Perkins. Y lo cuenta: hace seis años, él y su familia llegaron al barrio. Les gustaba el lugar y solían ir a la iglesia. Un día, recuerda, su bebé hacía mucho ruido en la misa, tanto que el párroco les pidió que salieran del templo para continuar con la ceremonia.

Afuera, de la nada, una joven les preguntó si estaban buscando una casa. Lo buscaban, pero nunca imaginaron que la oportunidad de la casa iría hacia ellos. Les encantó y decidieron poner en marcha el proyecto turístico. Tardaron dos años en sacar los permisos para intervenir en la casa, que había sido antes un conventillo y que estaba habitada por varias familias. La inversión fue superior a los $ 2 millones.

Así empezó el hotel, cuyas paredes no tienen varillas. El gerente dice que cuando compraron la casa todo era de barro y que, por seguridad, se decidió inyectar concreto sin alterar la estética tradicional.

En este año, ILLA -que significa “luz sagrada” en kichwa- ganó el premio de oro en los Travvy Awards, en la categoría “mejor hotel de lujo en Centro y Sudamérica”. Al referirse a este reconocimiento, Perkins sostiene que no solo es al hotel, sino a esa “especie de simbiosis con el barrio de San Marcos, porque el uno no funciona sin el otro”.

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Afuera del hotel, los huéspedes tienen un recorrido obligatorio por los negocios de los vecinos artistas y artesanos, así como por el hornado de doña Lolita.

Leyendas y celebridades en la Casa Gangotena

Junto a la iglesia de San Francisco se distingue una imponente edificación esquinera de cuatro niveles, de gran belleza arquitectónica, propia de la época colonial. Se trata del Hotel Boutique Casa Gangotena.

QUITO (01-12-2021).- Instalaciones del Hotel Boutique Casa Gangotena, ubicado en el costado sur de la Plaza San Francisco, en el centro histórico de Quito. Alfredo Cárdenas/ EL UNIVERSO. Foto: Alfredo Cárdenas

Alfonso Díaz, jefe de operaciones, hace una conjetura: el hotel está en medio de los mil demonios. ¿Por qué? Sonríe y lo explica: “¿Se han fijado que las palomas solo se ubican en el lado sur de la plaza y el techo de la iglesia San Francisco? Pues cuenta la leyenda que ahí es donde reposaron los restos de Cantuña (quien engañó al diablo para construir la iglesia, según la leyenda popular) y que las palomas son los mil demonios cazando el alma de él, tal como lo ofreció hacer el mismísimo diablo”.

Esa es solo una de las historias que se cuentan a los huéspedes que llegan a la Casa Gangotena.

En 400 años de historia, este edificio ha pasado por un sinnúmero de dueños y arrendatarios, así como incendios, clausuras, remodelaciones… Díaz cuenta que, en los orígenes, la casa fue construida por la familia Castillejo, que luego la vendió a un cacaotero adinerado de apellido Caamaño.

Doscientos años después Santiago Gangotena y su esposa, Dolores Jijón, la adquirieron. Otra leyenda dice que una hija de la familia se iba a casar y que un exnovio, al enterarse de eso, incendió esta casa por el dolor de perder a su amada.

Casi de las cenizas, se reconstruyó la casa con un estilo colonial y palaciego, con influencia europea.

La familia Gangotena habitó la casa hasta 1997. Luego este sitio se destinó al comercio. Las entradas fueron destinadas a la venta de papas y otros alimentos; mientras el resto estaba abandonado. Es entonces cuando Roque Sevilla, empresario y exalcalde de Quito, propuso al grupo Metropolitan Touring su recuperación.

Los empresarios compraron la edificación y en 2007 inició la rehabilitación, hasta que en octubre de 2011 abrió oficialmente sus puertas como Casa Gangotena, tras una inversión superior a los $ 6 millones.

La pileta y su piso de piedra fueron conservados y se logró recuperar parte de la estructura, los pilares y los techos. Además, explica Díaz, el piso de madera de su restaurante existe desde la primera casa, hace más de 400 años.

Los pisos de las 31 habitaciones, pasillos y baños son de mármol.

La lista de celebridades que se han hospedado en la Casa Gangotena es larga. Entre ellos: el cantante de flamenco Diego el Cigala, el actor y productor Danny Devito, el escritor y premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, el expresidente de España Mariano Rajoy, el actor y activista mexicano Sergio Meyer, las modelos de Victoria´s Secret Jasmine Tookes y Sara Sampaio, el cantautor colombiano Andrés Cepeda, el jugador de fútbol Ronaldo Nazario, el director técnico mexicano Hugo Sánchez, entre otros.

Un evento reciente allí fue la boda del hijo del vicepresidente, Alfredo Borrero. Fue especial para la Casa Gangotena. Para los invitados se alquiló todo el hotel, de miércoles a lunes. “Fue una experiencia chévere”, dice el jefe de Operaciones, aunque reconoce que “nos pusieron a correr; imagínese que toda una habitación estuvo destinada solo para el vestido de novia”. Este hotel es el único en lograr la distinción Relais Chateaux.

“El santo que da marido”, en el Hotel Mama Cuchara

Este sector del Centro Histórico, al lado de la iglesia de Santo Domingo, se lo conoce como Mama Cuchara, porque, visto desde el cielo, sus calles y un redondel dan la forma de una gran cuchara de madera, de aquellas que se utilizaban en las cocinas antiguas.

QUITO (03-12-2021).- En el centro de Quito se encuentra el hotel 5 estrellas, Mama Cuchara. Carlos Granja Medranda / EL UNIVERSO Foto: El Universo

Las casas de este barrio son muy parecidas entre sí, guardando la armonía propia del estilo colonial. En el redondel están separadas por gradas el Centro Cultural Mama Cuchara y un edificio colonial con una puerta de madera grande que obliga al visitante a levantar la mirada y encontrarse con unos balcones impecables. Ahí funciona desde hace cuatro años el Hotel Mama Cuchara, perteneciente al grupo Art Hotels, empresa creada por quiteños.

Stephany Reeson, gerenta comercial de la cadena hotelera, cuenta que este proyecto nació en 2014 y que abrió al público a finales del 2017. La casa fue comprada en 1992, pero su construcción se detuvo en el 2000, debido a la dolarización.

Cuando los inversionistas adquirieron la casa, allí vivían 19 familias. Con el apoyo de los sacerdotes de la iglesia de Santo Domingo, estas fueron reubicadas.

La misión de este grupo hotelero es comprar casas antiguas y no interferir en su esencia interior, “el hotel se adapta a las casas que adquiere”, dice Reeson. La misma idea se replica en hoteles del mismo grupo en Cuenca y Otavalo.

Esta casa fue parte de la hacienda La Encantada, una de las más grandes del siglo XIX, perteneciente a Juanita Terrazas, una mujer liberal independentista. La historia que cuentan en el hotel es que aquí “Juanita reunió a varios conspiradores y planificó el asesinato del presidente Gabriel García Moreno, el 6 de agosto de 1875″.

El restaurante del Hotel Mama Cuchara hace un recorrido gastronómico por diferentes regiones del país y el bar, que se llama El santo que da marido, es un atractivo especial por las leyendas que encierra.

“Aquí habitó una dama llamada Catalina. A sus 26 años no tenía esposo, lo que en el siglo XIX era grave, así que acudió al santo san Antonio de Padua. La tradición dice que para encontrar marido se le tiene que poner de cabeza al santo y hacer una novena (rezos católicos). Al noveno día tenía que aparecer el esposo. Pero al llegar ese día, la chica no veía nada. Entonces, se molestó y lanzó al santo por el balcón. Este le cayó en la cabeza a un hombre que caminaba por la calle. El caballero, muy molesto, golpeó la puerta y pidió una explicación. La mamá de Catalina dijo que tal vez fue su hija. El hombre exigió verla. Conoció a Catalina, se enamoraron y al año se casaron”.

Incluso, existe un busto en honor a Catalina en la habitación que se describe en la leyenda.

El coctel llamado Mama Morada es uno de los principales que se sirve en el hotel, tiene los ingredientes de la colada morada, el macerado incluye los frutos rojos y las hierbas características de esta bebida tradicional y es mezclada con gin, como un tributo al hotel y las tradiciones del país.

Hotel Boutique Plaza Grande, exclusividad junto a Carondelet

A pocos metros del Palacio de Carondelet se encuentra el Hotel Boutique Plaza Grande. Es un edificio icónico para turistas nacionales y extranjeros que mantiene su estructura desde los tiempos de la fundación de Quito en 1534.

QUITO (03-12-2021).- Instalaciones del Hotel Plaza Grande, ubicado en la calle García Moreno, a media cuadra del Palacio de Carondelet, en el Centro Histórico de Quito. Alfredo Cárdenas/ EL UNIVERSO. Foto: Alfredo Cárdenas

Funcionó como casa de familias acaudaladas. También ha sido tienda de expendio de alcohol, restaurante, oficina del periódico El Día, dependencia municipal, etc... Hasta que en el 2005, el grupo H.O.V Hotelera Quito compró el edificio por $ 10 millones.

Tras una inversión adicional de $ 5,5 millones abrió sus puertas.

La entrada conserva la arquitectura colonial, pisos de mármol y grandes jarrones floreros dan la bienvenida a los visitantes. Los pasillos y las salas de estar tienen muebles acordes con la época. Los balcones son uno de sus mayores atractivos.

Desde el salón ubicado en la quinta planta del hotel se pueden observar los salones de Carondelet, donde docenas de funcionarios caminan atareados. También se distingue una muestra de la cotidianidad de la Presidencia y que se lleva la atención de los huéspedes: una casa de perro, que tiene el techo anaranjado.

Este hotel cuenta con quince suites, tres restaurantes, un salón y spa.

Por este Hotel han pasado también varias celebridades y personajes de talla internacional, como Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía, o Haruki Murakami, escritor.

Siguiendo la estela dejada por estos hoteles hay una gran cantidad de proyectos para abrir nuevos espacios de alojamiento, entretenimiento y restaurantes exclusivos en el Centro Histórico de Quito.

Los inversionistas hacen cuentas, prevén riesgos, analizan las ventajas de negocio, miden la rentabilidad, observan los esfuerzos que hagan las autoridades locales y nacionales... y esperan el momento para decidir si se suman al camino trazado por los hoteles Casa Gangotena, Plaza Grande, ILLA Experience y Mama Cuchara. (I)